EUSKARAREN JATORRIA

I. BILTZARRA II. BILTZARRA III. BILTZARRA IV. BILTZARRA V. BILTZARRA IRITZIAK LIBURUAK LOTURAK BERRIAK HIZTEGIA HITZALDIAK

I. Congreso / Congress        II. Congreso / Congress        Opiniones / Opinions                 Libros / Books                      Enlaces / Links                    Noticias / News     

 

III parte

En busca de la lengua aborigen

(Siguiendo el rastro del euskera)

 

“El euskera es una reliquia de las antiguas lenguas de Europa occidental, no sólo prerrománica, sino pre-indoeuropea. Es la única lengua autóctona que ha podido superar las invasiones e influjos culturales de los últimos 3000 años. Los vascos han demostrado una gran capacidad para integrar esos influjos sin perder su personalidad cultural. Constituyen, de hecho, la gran excepción de las leyes de la historia política y cultural de Europa  Marija Gimbutas, “Civilization of the Goddess”.

Capitulo I

 La antiquísima comunidad Cantábrico-Pirenaica

 

“Presumiblemente, los europeos sólo pudieron sobrevivir al frio gacial refugiándose en las zonas donde el clima era algo más benigno; de ellas, las dos más notables estaban una en Ucrania y otra en el sudoeste europeo. Como hemos mostrado una parte considerable de los grupos que volvieron a poblar el oeste y norte del continente después de la glaciación (según la datación genética, hace unos 10.000-15000 años) procedían del sudoeste de Europa, pues los vascos y el resto de los europeos se diferencian geneticamente en solo un 25%” Elisabeth Hamel y Peter Foster. “American scientfic”

 

 

1)       LOS ESTUDIOS LINGÜÍSTICOS, GENÉTICOS Y ARQUEOLÓGICOS “CLAMAN A VOCES”

“No por azar ni por casualidad, el foco desde el cual se produce la proyección del lenguaje humano, coincide puntualmente con la región en que se gesta el arte paleolítico y la arquitectura megalítica. O, lo que es lo mismo, las primeras manifestaciones culturales de la humanidad “Rivero-meneses

La edición española de la revista norteamericana Scientific American (Investigación y ciencia), en su numero de Enero del 2003 publicaba un artículo firmado por Elisabeth Hamel (especialista en pre-historia y protohistoria) y Peter Foster (Doctor en biología y profesor de la Universidad de Cambridge) bajo el título: Tres cuartos de nuestros genes proceden de los protovascos” (este estudio es una parte de los dos que componen “La lengua originaria de los europeos prehistóricos”). En dicho artículo afirman: Tres cuartos de los europeos proceden, por vía matrilineal, de una población europea del periodo preglacial y están estrechamente emparentados con los vascos. Muchas lineas genéticas se expandieron después de la glaciación, desde el sudoeste europeo hacia el norte y el este”.

También la revista “Proceedings” del mes de marzo del 2001 afirmaba: “Expertos británicos y norteamericanos han determinado que el cromosoma Y de los primeros Galeses e Irlandeses, es idéntico al de los baskos”.

Todas estas conclusiones, que para much@s resultarán sorprendentes y para otr@s much@s estrambóticas, son las mismas a las que llegó hace veinte años Jorge Mª Rivero-Meneses. La diferencia estriba en que él llegó a esas conclusiones a través de un complejo estudio multidisciplinar, en el que la lingüística comparada actuaba como eje vertebrador de otras muchas ciencias, mientras que ahora se ha llegado a ese mismo resultado descifrándolo a través de la biología molecular. Y otra diferencia importante radica en que desde entonces se le condenó al ostracismo y al descredito científico, mientras que a Hamel y a Foster se les puede leer en “prestigiosas revistas científicas”. A este respecto, y en un artículo del periódico cántabro “Alerta”, del 2 de febrero del 2003,  Rivero-Meneses comentaba:

“La revista “Investigación y ciencia”, edición española de “Scientific American”, en su número correspondiente al mes de Enero, ha reproducido el artículo (publicado previamente en Estados Unidos, Canada y la mayoría de los países europeos) en el que se da cuenta de los estudios genéticos y filológicos que establecen que Europa tuvo su cuna en el Norte de España, habiéndose proyectado inicialmente por ambas vertientes de los Pirineos. Varias regiones españolas se ven, pues, directísimamente implicadas en esta revolucionaria tesis que supone la rotunda confirmación de las que, en este mismo sentido, vengo defendiendo desde el año 1984 y que he desarrollado hasta la fecha en ochenta libros y en más de medio millar de artículos periodísticos. Asturias, Cantabria, Euskadi, el norte de Castilla y León y de Navarra, prolongándose por el Oeste hasta Galicia e incluyendo por el este a Aragón y a Cataluña (junto con todas las regiones del Sur de Francia) se convierten así, en la matriz de Europa y de cuantos pueblos pueblan este continente”

Si comparamos ambos estudios, vemos que existe una diferencia entre las tesis de Meneses y las de Hamel-Foster, mientras que el primero situa la matriz de la repoblación humana Paleolítica de Europa en una cultura comun cántabrico-pirenaica, los segundos hablan de “vascones”.

Sobre esta diferencia Rivero-Meneses afirma en el diario “Alerta” del 5 de enero del 2003: “Ha querido el azar que la publicación de ese descubrimiento se produzca un mes después de que yo presentase a la UNESCO, como base de mi propuesta, el libro titulado: “La región Cantabrica-Pirenáica, cuna del lenguaje humano”. En efecto, apoyándome en pruebas arqueológicas y en mis propias investigaciones, vengo defendiendo que la cuna del lenguaje y la civilización se encuentra en el Norte de España y en el Sur del Pirineo, siendo la mayor evidencia de ello el hecho de que la región Cantábrico-Pirenaica se concentren los más antiguos, notables y numerosos yacimientos de pintura rupestre de todo el planeta. Este hecho ha determinado la reciente constitución en el sur de Francia de la asociación “Le berceau du langage” (la cuna del lenguaje), nacida para respaldar y difundir mis investigaciones.

 

Origen y expansión del arte prehistórico. Mapa extraido de “Euskal Zibilizazioa”. Alfontso Martinez Lizarduikoa.

He debido sufrir casi veinte años de ostracismo por defender la tesis del origen cantábrico de toda la población del continente europeo, probada ahora através de los estudios de biología molecular. Este descubrimiento crucial (calco y refrendo del efectuado por mi hace dos decadas) acaba de publicarse en la revista “Pour la Science”, edición francesa de la estadounidense Scientific American. En ese reportaje se difunden los resultados de sendas investigaciones genética y filológica llevadas a cabo por científicos europeos, de las que se desprende la trascendental conclusión de que la mayoría de los pobladores del continente europeo proceden del Norte de España. Más concretamente del País Basko, aunque no debe concederse mayor importancia a este dato, dado el total desconocimiento que los investigadores de todo el mundo tienen respecto a la extensión de la antigua Baskonia=Bizkaya=Kantabria=Asturia que se extendía desde el Hebro hasta el Cantábrico y desde los Picos de Europa hasta el Pirineo.

A partir de las conclusiones que se desprenden de mis estudios de filología comparada, complementados con investigaciones paralelas en los campos de la arqueología, la historiografía,  la etnología, la antropología y la mitología, ya en el año 1984 llegué a conclusiones identicas e incluso más precisas que las obtenidas ahora por los investigadores europeos autores del estudio que acaba de ver la luz en Francia y Estados Unidos. Porque, como acabo de decir, estos investigadores desconocen que el foco de irradiación cantábrico desde el que se produjo el poblamiento de Europa  en el decurso del último periodo glaciar, no estaba centrado exclusivamente en el País Basko sino que incluía a Cantabria, Asturias, Nabarra y todas las comarcas septentrionales de Castilla y León, con prolongaciones en ambas vertientes de los Pirineos”

Y no se queda hay la cosa. Según un reciente estudio, gran parte de los indígenas “americanos” también podrían descender de esta antigua comunidad Cantábrico-Pirenaica. Leamos lo que R. Martínez de Rituerto escribió en el año 2000 en las páginas del periódico El País:

“Colón partió de España para descubrir América en 1492, pero no fue el primer vecino de la Península Ibérica en pisar aquel continente. Los primeros habitantes de América, cultural­mente emparentados con los que pintaron las cuevas de Altamira, llegaron al otro lado del Atlántico hace unos 20.000 años, según el pale­nantropólogo Dennis Stanfórd, director del Departamento de Antropología del Museo de Historia Natural de Washington.

Stanford pre­sentó ayer (7-4-2000) su tesis de que los ameri­canos tienen tatarabuelos ibéricos, en un congre­so celebrado en Filadelfia por la Sociedad Americana de Arqueología. "Venían de la Península Ibérica, no de Siberia ", dice.

Stanfórd ha dedicado su vida de investigador a buscar a los primeros americanos. La tesis convencional señala que los cazadores de mamuts llegaron hace unos 14.000 a América desde Asia, cruzando sobre los hielos del estrecho de Bering para extenderse, con el paso de los mile­nios, por todo el continente. El que se tiene como el yacimiento arqueológico más antiguo de Estados Unidos se halla en Clovis (Nuevo México), en el suroeste del país, y siempre se ha trabajado en él pensando que, fue un asentamien­to de aquellos viajeros asiáticos. Pero si sus ocu­pantes procedían de Siberia, en Asia debería quedar algún tipo de vínculo

Los restos de Clovis, imposibles de relacionar con Asia, son a ojos de Stanford indistinguibles de los del período Solutrense que, en su momento más brillante, produjo los grabados incisos y el centenar de pinturas de bisontes, caballos, jabalí­es y ciervos de Altamira. Lo que ayer defendió, Stanford es que los cazadores de Clovis derivan de Cactus Hill, donde se han hallado útiles y puntas que son otro calco del Solutrense ibérico, y que esos colonos de Cactus Hill, los primeros americanos, procedían de la Península Ibérica, convertida entonces en un refugio de los europe­os que sufrieron la última glaciación.

"Sólo existe una cultura que era capaz de fabricar esas piezas bien pulidas con una tecno­logía similar: la Solutreuse", señala Stanford. Esta cultura fúe intensamente explotada pm Cromagnones que habitaron la Península Ibérica hace 18.000 años. En las últimas decadas, los científicos han descubierto en numerosos yacimientos de la Península Ibérica, muestras de esta cultura. Puntas de lanza similares a las norteamericanas de la cultura Clovis, han sido encontradas en cuevas de Cantabria, Andalucía y una amplia zona del litoral mediterráneo.

Al margen de las similitudes tecnológicas, Dennis Stanford sostiene que los recientes hallazgos de fósiles humanos en Alaska y en el estado de Washington sugieren que los coloniza­dores del continente americano proceden de las poblaciones del suroeste de Europa que, parale­lamente, también emigraron hacia las áreas más septentrionales de Asia.

El paleoantropólogo de la “Smithsonian Institution” está convencido de que los cazadores y pescadores ibéricos emigraron hacia el norte y el oeste siguiendo el borde de los hielos y que cuando no avanzaban a pie, lo hacían en barca.

El científico del Instituto Smithsonian apun­ta que las poblaciones ibéricas con tecnología solutrense podrían haber tenido los mismos cono­cimientos de navegación que los actuales nativos del Círculo Polar. De esta forma, apunta que fueron capaces de navegar hasta América, en embarcaciones fabricadas con pieles de animales, aprovechando una meteorología favorable y las fuertes corrientes. "Estos antecesores de los espa­ñoles podrían haber cruzado el Atlántico en sólo tres semanas".

El quechua, hablado hoy en Perú y Bolivia, tiene más de un centenar de usos gramaticales que aparecen en el euskera. Por ejemplo: el infinitivo de ambas lenguas se forma con el sonido TU.

 

Algunos datos:

- Los restos arqueológicos que muestran una población estable de individuos a lo largo de decenas de miles de años son un claro indicativo de la antigüedad de dichos pueblos montañeses.

-La denominada Cornisa Cantábrica posee una de las  mayores concentraciónes de cuevas (sólo Cantabria tiene censadas 9.000) de Europa (dato muy importante, pues la cuevas constituían un gran refugio durante la glaciación).

-El yacimiento arqueológico más importante del mundo se halla en Atapuerca (Burgos): restos de hominidos de hace casi un millón de años.

-En esta zona norte también se encuentran algunas de las obras más representativas del arte prehistórico mundial (Altamira es considerada la más importante muestra de arte prehistórico universal). Además, si se fuera preciso históricamente, el periodo conocido como “Magdaleniense” debería pasarse a denominar “Altameriense” (denominación desechada por los más de veinte años  de injusto descrédito que sufrió Marcelino Sanz de Sautuola al afirmar en el Congreso de Prehistoria de Lisboa de 1880 que las pinturas pertenecían al periodo glaciar). 

  Sobre las cuevas de Altamira, Manuel Pereda de la Reguera nos comenta:

  “Las pinturas de Altamira nos ofrecen la cima del arte prehistórico. El hecho de que en la zona cantábrica se alcanzara la meta cumbrera en la evolución del arte prehistórico, es también de trascendental importancia.

Que son las obras cimeras de este arte nos lo confirman Breuil y Obermaier diciendo que “casi todos los problemas que se plantean en un arte que ha alcanzado su punto culminante han sido resueltos en la pintura de Altamira”.

Pero aún más ampliamente claro, es el profesor Pericot (“Sobre el arte rupestre Cantábrico”) que dice “Por rara fortuna, la primera revelación del arte prehistórico cuaternario ha sido y continua siendo la más portentosa, ni en belleza ni en antigüedad nada ha podido desbancar al arte Cantábrico. Con Altamira la pintura alcanzó una cima que no puede ser ya superada, sino sólo ampliada con temas y maneras distintas. Ella representa siempre la madurez genial de un arte primitivo, pero ya perfecto y constituye la prueba más decisiva de que quienes la pintaron poseían una mentalidad semejante a la nuestra, una inteligencia extraordinaria; en una palabra, la chispa divina que hace al hombre un ser que escapa a las ataduras de la materia”.

Como estamos viendo “hay cosas que caen por su propio peso”. Una vez más cedemos la palabra a Rivero-Meneses:

“¿No es de la más aplastante coheren­cia que la cuna del lenguaje coincida exactamente con la región en la que se gesta la pintura, la escultura, la arquitec­tura y, por consiguiente, la cultura y la civilización humanas? ¿No es abrumadoramente evidente que si la pintura, la escultura y la arqui­tectura comparten una misma cuna, sea ésta a su vez la que viera nacer las restan­tes manifestaciones culturales humanas, imposibles de documentar hoy por el hecho de que no fueran plasmadas sobre materiales imperecederos como la pie­dra?

¿No cae por su propio peso que fueron aquellos mismos pueblos del Norte de España y del Sur de Francia que acuñaron sobre piedra las primeras manifestacio­nes culturales que nos son conocidas, quienes crearon la Música, la Tragedia o la Poesía? ¿O es acaso concebible que quienes pintaron Altamira o Lascaux no poseyeran el nivel intelectual y artístico necesario como para componer melodías o poemas que, sin la menor duda, estarí­an a la altura de las magistrales composi­ciones pictóricas que nos han legado?

Y si el más elemental sentido común nos enseña que los hombres del Paleolítico Superior poseían ya un len­guaje cuyo nivel de desarrollo era, como mínimo, similar al de sus creaciones artísticas, ¿no resulta meridianamente obvio que la matriz del habla humana tiene que hallarse -necesariamente- en la misma región en la que -por espacio de decenas de miles de años- se desarrollara la más antigua civilización conocida, al tiempo que -con abismal diferencia res­pecto a las demás- la más longeva?

Por otra parte y no existiendo indicios en ningún otro lugar del mundo, de una cultura que hubiera podido servir de modelo a la gestada por los cromagnones cantábricos y galos, ¿no tenemos ele­mentos de juicio más que suficientes para deducir el carácter autóctono de estos pueblos y, por consiguiente, de la lengua por ellos creada?

Y si es manifiestamente obvio que la primera cultura de la Tierra -o, lo que es lo mismo, la primera Civilización digna de tal nombre- se fragua a orillas del lito­ral Cantábrico ibérico y en la región gala que se extiende entre el río Dordoña y el macizo de los Pirineos, ¿quién podrá rebatir con argumentos científicos de una mínima entidad que el lenguaje humano nació exactamente en el mismo punto en donde se forjan el Arte y la Cultura humanas?

¿No es una verdad indiscutible que la evolución intelectual del ser humano ha seguido un proceso paralelo al de la evo­lución del lenguaje con el que construía y expresaba sus ideas? ¿Y no es igualmen­te incontrovertible que el artista que pintó los bisontes de Altamira, tenía que poseer -inexcusablemente- un alto grado de desarrollo intelectual? De donde se deduce que si, efectivamente, poseía ese elevado coeficiente intelectual, tenía que poseer, a la fuerza, un lenguaje altamen­te evolucionado. Porque resulta risible y al propio tiempo patética, las ideas que las nefastas películas sobre la Prehistoria han inibuicío a la sociedad, respecto al salvajismo y brutalidad de los hombres y mujeres que vivieron en las cuevas del Norte de España y del Sur de Francia, poniendo los cimientos de la civilización de la que, todavía hoy, somos hijos y beneficiarios.

Las investigaciones sobre los orígenes del lenguaje, que vengo desarrollando desde el año 1984, han corroborado abruma­doramente todos estos extremos que acabo de dejar expuestos, pudiendo demostrarse, inapelablemente, que la Lengua Baska que todavía se habla en el Norte de España y en el Sur de Francia es, con enorme diferencia, la que más fiel se ha mantenido al lenguaje de las gentes que protagonizaron el alumbramiento de la cultura en ese mismo ámbito geográfico. Y esto es perfectamente constatable hoy, tanto merced al estudio de dicha lengua como ahondando en el estudio de los nombres geográficos del área cántabricogala o galocántabrica”

Por su parte el santanderino M .Pereda de la Reguera afirma “Son importantes las investigaciones que han aludido a las raices paleolíticas del vascuence, como el profesor Fc. Hawkes, en su “Prehistoric Foundations of Europe”, que recoge Tovar, a la par que cita el planteamiento hecho por algunos antropólogos como R. Lafón, de la posibilidad de relación del vascuence con el período azilense, y expresando que se comprende que no faltan quienes pretenden señalar en el magdeleniense los origenes más remotos del vascuence, como Fouche y Boseh, quién dice que “la cultura pirenaica debio formarse sobre un “substratum” muy primitivo que se halla en la misma base de la lengua eusquera y que representan acaso nombres de lugar a lo largo de todo el macizo cántabro-pirenaico”. “Cantabria raiz de España”

Del libro “Euskal Zibilizazioa”, de Alfontso Martinez Lizarduikua, extraemos está comparación de mapas. El primero nos muestra las cuevas con arte prehistórico en la zona que nos ocupa y el segundo la zona con toponimia  claramente euskérika. Vemos como la zona de ambos mapas coinciden en una grandísima parte.

 

 

Incluimos a continuación un artículo de Victoria Cabrera y Federico Bernaldo de Quirós, directores de las excavaciones de la Cueva del Castillo, en Puente Viesgo (Cantabria). Fue publicado en un especial de National Geographic titulado “La evolución del hombre (sic)”.

 

“HACIA UNA MENTE SIMBÓLICA”

Las excavaciones realizadas (en la Cueva del castillo) a principios del siglo XX por Hugo Obermaier y Henri Breuil, bajo los auspicios del Instituto de Paleontología Humana de París, ofrecieron una amplia y completa secuencia estratigráfica de todo el paleolítico medio y superior, la mayor de Europa.

Las excavaciones realizadas desde 1980 se han centrado especialmente en una etapa crítica para la humanidad, la que abarca los últimos neanderthales y la llegada de los humanos modernos. A lo largo de los últimos veinte años se han investigado los vestigios de hace entre 50.000 y 36.000 años. En esta franja cronológica se observan las primeras muestras de mentalidad simbólica. En un nivel de ocupación neandertal de unos 50.000 años de antigüedad, apareció un canto de cuarcita tallado, en cuyo córtex se aprecian cinco cavidades rítmicas, realizadas intencionadamente y sin utilidad práctica alguna.

Unos 10.000 años más tarde, otro grupo humano abandonó el extremo de un hueso largo utilizado como cincel, que presenta en el borde izquierdo una serie de trazos cortos, realizados con buril y repetidos rítmicamente. Por último, el nivel auriñaciense de hace 38.500 años, está proporcionando al equipo de excavación auténticas joyas de arte mueble de una antigüedad insospechable.

Estos avances humanos, tímidos pero seguros, coinciden también con el inicio de la expresión simbólica. Así lo atestigua el hallazgo que tuvo lugar en 2001, en las capas de 45.000 a 50.000 años de antigüedad, de un artefacto de cuarcita en el que se habrían practicado cinco pequeños impactos cincelados, o cúpulas, cuatro alineados y uno opuesto, claramente intencionales y con una estructura rítmica. Curiosamente en el nivel 20c, de hace unos 45.000 años, se halló un premolar de neandertal adulto entre restos de cenizas y carbón, residuos de hogares de más de un metro de diametro.

En el nivel 18c, correspondiente al auriñaciense (...) han aparecido motivos simbólicos sobre un pequeño fragmento de cincel y sobre un hueso.  Varias dataciones de las muestras recogidas en las distintas campañas, a profundidades diferentes y en puntos diversos, ofrecieron un promedio de 40.000 años de antigüedad, la fecha más antigua para el comienzo del paleolíotico superior en Europa occidental. Las primeras dataciones, publicadas en 1989, inauguraron un apasionado debate científico que todavía sigue abierto en nuestros días, ya que hasta esa fecha la comunidad científica situaba el inicio del paleolítico superior en Europa hace sólo entre 35.000 y 30.000 años.

En el nivel correspondiente a los 38.500 años salieron a la luz tres dientes de dos individuos infantiles de diferente edad, de atribución incierta y dos piezas de arte mueble con grabados muy definidos. Una de ellas constituye un descubrimiento excepcional por su rareza: se trata de un hueso de ciervo con el cuarto delantero de un cuadrúpedo grabado y tal vez pintado. Por la datación media del nivel, se trata de la primera muestra de arte naturalista de Europa occidental. La otra pieza, que parece tener una simbología femenina, es un segmento de arenisca recortado en forma triangular y en el que aparecen grabadas una serie de lineas profundas que parecen representar el sexo femenino. Este tipo de representaciones se encuentran en antiguos paneles de arte rupestre”

 

 

Para Rivero-Meneses  esa “serie de lineas profundas” representan dos antiquísimas letras, las más antiguas halladas hasta ahora. Así en la revista “Los Cántabros” (verano 2004) comenta:

“ […] Aunque un segmento del trazo izquierdo de la A del amuleto de El Castillo aparece parcialmente borrado, el hecho de que la incisión llegue hasta el borde mismo del triángulo, prueba que la letra fue grabada completa. De todos modos y si no hubiera sido así, seguiriamos estando ante la representacion de una A. Porque en la escritura iberica y por mor de la perdida de ese mismo trazo izquierdo, nos encontramos con letras A que se asemejan a un 4 ligeramente inclinado. De hecho, el numero 4 es una A mayúscula privada del tramo final de su trazo izquier­do.

En otro orden de cosas, el hecho de que la línea horizontal que divide la A en dos mitades, rebase el trazo derecho, no solo es común en el diseño dell numero 4 sino que encontramos A con esas mismas caracteris­ticas en la escritura iberica. Las personas interesadas en efectuar esta verificacion, podran comprobarlo en las inscripciones de Bemsafrim y de la Piedra de la freguezia de Ourique.

La A del amuleto triangular de El Castillo, en suma, es una A perfectamente homologada y plenamente integrada en el contexto cultural iberico. Tanto, que podria pasar por una letra de la escritura iberica..., si no fuera porque es algo asi como ¡35.000 años! más vieja que sus modernisimas des­cendientes. ¡Qué antigiiedad no tendra el lenguaje humano, por consiguiente, cuando vemos que hace ya 40.000 años existían letras perfectamente configura­das y que han permanecido invariables hasta nuestros dias!

Sin duda no existian todas las letras que hoy conocemos cuando la A de El Castillo fue grabada, pero no abrigo ni la menor duda de que el alfabeto que conocian los habitantes de Kantabria hace 40 0 50 mil años, tenía ya decenas de miles de años de antiguedad. No es, pues, la primera palabra de la Historia la que he descubierto. Es una rnas de las muchas que sin duda ya habian sido escritas con anterioridad a ella. Futuros hallazgos lo iran confirmando.

En el único esquema filologico que acompaña a estas paginas, fruto de mis investigaciones para reconstruir la forma como se produjo el nacimiento del lenguaje, destaco los fonemos A y B como primogenitos del lenguaje humano. Y, junto a ellos y habiendo seguido una evolución distinta a la de vocales y consonantes, señalo a la conjunción de las vocales I + A como la raiz de varias consonantes que de ellas se han originado. En seguida conoceremos la trascendencia de este hecho, aunque antes de seguir adelante, considero obligado decir que el esquema en cuestión -que he mante­nido en secreto por espacio de veinte años-­ constituye el cimiento mismo de la cien­cia filológica. Sin ese esquema, sin conocer la forma como han evolucionado los sonidos o fonemas y, por ende, las letras que los representan, no hay Filologia posible. [...]

 

Esquema manipulado “chapuceramente” por “la cresta de la simiente”

 

La Filología, como tal ciencia, ha nacido con el que he denominado “Esquema de la derivación de las consonantes. [...] Una ciencia que nos permite reconstruir la forma como ha nacido el lenguaje humano y que, además, nos ayuda a saber qué idiomas son más antiguos que otros y, por ende, qué pueblos se han derivado de otros. De dónde resulta que merced al esquema aquí reproducido, la Filología puede recorrer, respecto a las palabras, un camino de investigación similar al que la Genética recorre merced al estudio del ADN. Con la particularidad de que las conclusiones de la primera resultan ser tanto o más incontrovertibles que las que aporta la segunda. Por eso y gracias a que he logrado construir ese esquema, sé con absoluta certeza que la lengua latina es la más moderna de las lenguas romances. [...]

Pues bien, la palabra que vemos reproducida en el triangulo de “El Castillo” es IA, pronunciada de este modo o con cualquiera de sus equivalentes: YA..., LLA..., JA... o GA. Porque debemos partir del principio axiomático de que la proliferación de sonidos y, por consiguiente, de letras, del lenguaje que hoy conocemos, es extraordinariamente moderna. Si retrocediesemos en el tiempo, iriamos viendo como fonemas y letras se reducen, hasta quedar reducidas a la mínima expresión ya señalada: ba/ya/baya... Es, pues, absolutamente indiferente que pronunciemos ya/ia/lla/ja. Es indiferente, porque los matices de articulación que existen entre unos y otros sonidos son mínimos, casi imperceptibles. Y, además, relativamente modernos. Quiero decir con ello, que las palabras que hoy empiezan con esas raices ya/lla/ja son derivaciones de otras voces más antiguas en las que no existía esta multiplicidad. De dónde resulta que todas esas palabras, nacidas de la misma, comparten significados análogos como denominaciones que son del la vulva y vagina de la mujer. Y..., ¡Cómo olvidar, a este respecto, las prodigiosas representaciones de éstas que encontramos en algunas cuevas cantábricas! [...]

El autor de este amuleto labró un triangulo como símbolo de la bulba femenina y, no satisfecho con ello, grabó en él la palabra con la que se designaba a ésta. Con la que se designaba...y, de hecho, sigue designándose. Porque son legión en todas las lenguas las palabras derivadas de ya-/lla-/ia-/ja-/ga-/ referidas al sexo femenino y/o a la propia actividad sexual. De dónde se deduce que para corroborar cuanto estoy afirmando, no tenemos necesidad de remitirnos a lenguas antiquísimas o a idiomas hablados hoy en regiones remotas. Nos basta con dirigir la mirada hacia nuestro propio entorno idiomático, para descubrir términos como eyacular... ¿Qué es eyacular? Pues, lisa y llanamente, depositar el semén en la vagina femenina. Bagina o vagina a la que, sin la más mínima duda, se conoció otrora como yaga=yaka=yako=yaja=yaya. Y de ahí que sea yaya el nombre catalan de las abuelas, como homenaje a la mujer en cuya matriz tiene su raiz una estirpe familiar... De ahí el nombre castellano de las llagas, como aberturas en la piel que recuerdan enormemente a la abertura de la bulba... [...] y de ahí el verbo yacer, que no significa acostarse para dormir, sino acostarse para eyacular. [...]

El propio término hacer que aún sigue vigente en la locución hacer el amor, es un derivado de yacer. Porque la consonante h suple siempre a una consonante perdida. Y es que la acción por antonomasia es la fornicación, concepto este al que todavía seguimos designando como el acto sexual... ¡Ay el antiquísimo nombre de ojal  femenino...!

Algo tiene que ver cuanto acabo de desvelar con el nombre del mítico Patrón de España, pero no es este el momento de entrar en ese asunto. Como tampoco podemos extendernos ahora en recorrer todos los términos vascos surgidos de la radical ya-=ja- y cuyo significado tiene un carácter sagrado. Empezando por Jainkoa (Dios-a). O jayera (devoción). O jaurestu (adorar). Adorar... ¿a quién? A la divinidad, por supuesto, pero antes que a ella y por encima de ella, al órgano genital femenino. Aquel al que recuerdan las palabras baskas: jaio (nacer), jario (flujo), jarian (manar), jator (fértil), jatorri (genealogía, origen, linaje...)”

 Jorge Maria Rivero Meneses. Revista “Los Cántabros”  (A todo esto nosotros añadimos que en el euskera de las estelas neolíticas Jaune es “señora”, posteriormente se invertiría este significado)

Kaló (gitanos): Janrelle (organo genital), jalar (amar, querer, hacer el amor), jallipí (deseo, apetito sexual), jalenar (enamorar), jalí (amor, atracción, deseo), jabe (agujero), jabillar (penetrar).

Quechua (Perú y Bolivia):: Yaka (vagina), yaikuy (penetrar), yaikuna (puerta), yaku (jugos y fluidos), yajuy (copular), jasaiak (mujer embarazada), jaspa(vello rizado)

 

2) RASTROS DEL EUSKERA EN EUROPA OCCIDENTAL

(Derrumbando el mito del latín)

 

“Y es que, aceptando como un dogma sustentado exclusivamente en el testimonio de los Doctores de la Iglesia, nadie se ha tomado la molestía de investigar, científicamente, si tenía o no tenía algún fundamento la supuesta maternidad del latín sobre las lenguas del Occidente de Europa. Nadie lo ha investigado pero hay que reconocer en honor a la verdad que han sido varios los autores franceses y españoles de los siglos precedentes, ilustrísimos y notables todos ellos, que han defendido la misma conclusión a la que yo llegara antes de tener conocimiento de su existencia: la lengua latina fue estrictamente una lengua literaria y eclesiástica, que jamas se ha hablado en país alguno, incluida la misma Italia. No es pues, lengua madre sino, simplemente, hermana. Y  hermana pequeña además” Rivero-Meneses

 

 

 

 

 

 

 

Capítulo II

Siguiendo el rastro del euskera por la península ibérica

 

“Creemos, no obstante, que la lengua que hablaba el primitivo pueblo cántabro, tenía mucho de común con la de los demás pueblos de la costa cantábrica, y aún del resto de España, y que ésta se ha conservado, por sus circunstancias históricas, solamente en los territorios que constituyen las provincias Vascongadas. Esta es, a nuestro juicio, la única razón de que encontremos en Cantabria voces, principalmente topónimos, restos indudables de la primitiva lengua, que hoy identificamos con otros del idioma que, por la zona de supervivencia, denominamos vascuence.(...) En nuestra península y más concretamente en la costa cantábrica a que nos referimos, no podía existir en una misma época una lengua diferente en cada región, aunque éstas tuvieran diferencias dialectales como ocurre hoy con el vascuence actual, en el que son más de una veintena las variantes dialectales que se conocen correspondiendo a diferentes zonas de su territorio.”

 Manuel Pereda de la Reguera. “Cantabría raiz de España”

 

Esta hipótesis que vamos a intentar demostrar no es nueva, sino poco conocida o más bien “despreciada”. Nosotros simplemente la retomamos y le añadimos nuevos datos. Comencemos con un pequeño repaso historico a través de las palabras que el santanderino Manuel Pereda de la Reguera dejó impresas en su libro “Cantabria raiz de España”:

 

“El que la lengua que hoy denominamos vascuence fuera general en la España primitiva ha sido sostenido, con mayor o menor fundamento y propósito, por muy diferentes historiadores de anteriores épocas. Entre ellos pudieramos citar a Garibay y Zamalloa, que en su “Dialogo de las lenguas” decía, que son muchos los que creen que “la lengua que usan hoy los vizcainos es la antigua España”: Josefo Escalifero dice: “En las lenguas de Europa”, que se usaba en estas regiones antes de la romanización.

 

Beuter, en “La crónica Aragonesa”, Marineo Siliciano, en “La historia del antiguo lenguaje”, o Francisco Javier de la Fuente, en “La España primitiva”, dicen también que esta lengua fue la primitiva de España. Igualmente, Peralta Barnuevo en la “Historia de España” insiste en que “no puede dudarse que fue la primitiva y universal lengua de españa”, lo que también afirma en análogos términos el P. Moret en sus “Investigaciones históricas” y en “Anales de Navarra”.

 

Del mismo modo lo afirman Pedro Salazar de Mendoza y Rodrigo Méndez Silva en su “Población de españa”, y los vascongados Andres de poza, en “La antigua lengua poblaciones de España” (1585). Baltasar de Echave y Antonio Navarro de Larrategui, en su “Epítome de los Señores de Vizcaya”, impreso en Turin en 1620, y el padre Mariana en su “Historia General de España” o en la “Inquiridión de los tiempos”, de Fray Alonso de Venero”.  

 

Incluimos a continuación dos estudios recientes que abonan estas tesis. Uno referente al lenguaje iberico-tartésico y otro que trata de descubrir la multitud de raices euskerikas que posee el castellano.

1) EL DESCIFRAMIENTO DEL IBERICO-TARTÉSICO

 Extractos de “El Origen de los vascos y otros pueblos mediterraneos”

Antonio Arnaiz y Jorge Alonso

 

 

“Desde hacía muchos siglos eran conocidas en la Península Ibérica y Fran­cia una serie de inscripciones misteriosas que recibían el nombre de "ibéri­cas" por considerarse pertenecientes a este pueblo pre-romano; con posterio­ridad se descubrieron otros textos redactados en un alfabeto distinto, al que se denominó meridional o "tartésico". La contribución de diversos filólogos, fundamentalmente la de Gómez-Moreno (25), supondría el conocimiento de los valores fonéticos de aquellos signos. Un importante paso para averiguar el contenido de una lengua sobre la que se habían adelantado varias hipótesis. Para la mayoría de los investigadores, el "ibero" y el "tarteso" eran idio­mas distintos. El "ibero" podría traer sus raíces del Cáucaso, África, Arme­nia, etc. El "tarteso" se consideraba un habla emparentada con las indoeuro­peas, posiblemente al jónico o al tirseno. Jorge Alonso se interesó desde muy joven por la cultura tartésica, y muy especialmente después de su estancia en la Base Naval de Rota, donde examinó diferentes restos tartésicos, y dedicó no pocos esfuerzos al estudio de esta civilización. Asimismo, en los múlti­ples viajes al norte de África, convencido del parentesco del ibero y el bere­ber, se decidió a centrarse en el "vasco- iberismo". La vieja hipótesis para el desciframiento del ibero mediante el idioma euskera, que no se encontraba ya en su mejor momento, pues el grueso de los especialistas sin avance al­guno la consideraban un instrumento trasnochado. Habían sido muchos los investigadores que no lograron encontrar las conexiones entre ambas len­guas, y consecuentemente la ciencia filológica acabaría desviándose por otros derroteros menos lógicos. Trabajando desde el "vasco-iberisino" du­rante cierto tiempo, la interpretación de diversas frases funerarias daría las claves necesarias para penetrar en el fascinante mundo de los iberos y los tartesos

 

(...) Durante varios años Jorge Alonso recorrió la mayor parte de los poblados ibéricos y tartésicos, recogiendo la información escrita que se guardaba en bibliotecas y museos, y familiarizándose con los restos materiales de estas culturas. Así se obtuvo el imprescindible flujo de inscripciones para cual­quier trabajo en este campo, consiguiendo superar las pequeñas dificultades que siempre presenta el manejo de los alfabetos antiguos, con proliferación de caracteres con el mismo valor fonético. Asimismo, se recopiló el máximo de literatura sobre los desciframientos de idiomas en los últimos años "hi­tita" y "Lineal B", reflexionando detenidamente sobre la eficacia de métodos como el criptográfico y combinatorio. Finalmente, Jorge Alonso enfocó sus esfuerzos en la búsqueda de una metodología que permitiese entrar en la for­taleza ibérica. Y después de no pocos ensayos y dudas, centró su estudio en las frases funerarias, con la esperanza de que se dieran las condiciones que había observado en la epigrafía de las tumbas etruscas, que contienen casi siempre las mismas palabras, y son muy reiterativas en las expresiones. Un ejemplo de lo que ocurre en nuestros propios cementerios, donde las dedica­torias son muy semejantes en sus referencias y redacción. Trataba así de sor tear una de las principales dificultades que ofrecían los escritos ibérico-tarté­sicos: la separación de vocablos, que enmascara el comienzo y final de las palabras. Más tarde harían acto de presencia otros inconvenientes no previs­tos, como que algunas consonantes conllevaban vocales que no se escriben o que los escribas redactaban de oído. Del gran número de textos, que se supo­nían funerarios a priori, se eligieron una quincena, donde a simple vista se adivinaban varias palabras semejantes. 

 

La Escritura ibérica La transcripción al alfabeto latino de varias donde aparecen los vocablos "BALCE" y "ATIN" es la siguiente:

 

BALCEATIN

BALCEATINTAE

BALCEKALDUR

ATINBELAUR

BALCEATINOE

BALCEATINISBETARTICEREBANEN

 

No resultó especialmente difícil identificar en euskera los vocablos BALCE y ATIN que se repetían en las frases. BALCE (ibe) la comparé con BAL (vas) = "charca de agua", pero relacionado además con "BALTZ" (vas) ="negrura". Tampoco la segunda, en su raíz ATE (vas) ="Puerta", "Salida", que en este caso se hallaba declinada ATE-AN (vas) ="En la puerta". Algo más de tiempo llevó descubrir que ATEAN era uno de los nombres que usa­ban los pueblos hispanos pre-romanos para denominar la "sepultura". Según se desprende de los ahora numerosos textos descifrados, las gentes ibéricas creían que su espíritu, al depositarse el cadáver en la tumba, viajaba por el mundo subterráneo hacia un lugar más allá del "río de fuego", donde encon­traba cierta morada junto a sus antepasados. De ahí que la sepultura era la "puerta" por donde iniciaba el viaje hacia su destino final. Poco a poco se re­conocieron entre los distintos epígrafes otras equivalencias del léxico eus­kera, así como verbos, pronombres, artículos, numerales, que confirmaban la hipótesis del parentesco vasco-ibérico. Según se disponía de vocabulario se­guro, es decir, perfectamente probado en diferentes textos, se acometían pá­rrafos más amplios y más complejos. La interpretación de las frases arriba in­dicadas queda de esta manera:

 

 

 

 

 

(...) Uno de los momentos más significativos del proceso de desciframiento fue la interpretación de una pequeña frase de la lista de Hubner, en su “Monumento Linguas Iberica”. Sorprendentemente se trataba de una pequeña “Piedra de Roseta” que había pasado inadvertida para los investigadores, no obstante de haber sido publicada en el siglo pasado. La primera parte de este epigrafe funerario estaba redactada en la tín, y encabezaba una frase bilingüe en una lápida funeraria que dice así:

 

-HEIC. EST. SIT (latín)

-ARE. TACE. CE(NN) SAKARILN (ibero)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(...) La escritura "tartésica", considerada durante muchos años distinta de la ibé­rica, constituye otra de las sorpresas del desciframiento. Al igual que con el alfabeto levantino, Gómez-Moreno (25) determino el valor fonético de los caracteres de estas inscripciones meridionales tartésicas, semejantes pero dife­rentes a las ibéricas utilizadas en la franja mediterránea. Muchos de sus textos, redactados una línea en una dirección y la siguiente en la contraria, aparecían en el sur de Portugal, y casi siempre en lápidas sepulcrales; pero también se conocían epígrafes procedentes de Andalucía y plomos en comarcas mucho más al Este, en Castilla-La Mancha y Valencia. El historiador A. Schulten, es­tudioso de la civilización tartésica, identificó estas inscripciones con el tirseno, una variedad de la lengua griega. Se basó en la identidad entre la frase tartésica "NARONABAGEON", repetida en el ritual religioso meridional, y la frase "ZARONAI", que se leían ambas con facilidad en una losa de la isla de Lemmnos, en el Egeo. El investigador alemán, que discrepaba de la interpreta­ción de los lingüistas hispanos, leía mal el abecedario de las estelas portugue­sas. Y la pretendida relación filológica carecía de fundamento. Sí tienen abso­luta correspondencia con el euskera con el significado de "EN ESTE LUGAR (SE) CONCEDE BUENA ACOGIDA" o "LA VOLUNTAD DEL CIELO", y está dentro del léxico funerario ibérico. Llave que ha servido igualmente para abrir la caja de los secretos lingüísticos de la lengua que habló el famoso im­perio de Tartesos. Como en el caso levantino, las hipótesis sobre la persona­lidad de aquellos textos estaban equivocadas. Hoy se puede asegurar que, frente a todo pronóstico, esta lengua no es indogermánica, y se encuentra también emparentada con el vascuence. De acuerdo con el método seguido anteriormente, se tradujeron las diminutas inscripciones grabadas en los ajuares funerarios. He aquí algunos ejemplos:

 

 

 

 

 

 

(...) De acuerdo con el progreso en el desciframiento de la lengua ibérico-tarté­sica, se fue confeccionando un diccionario que ha servido de ayuda durante todo el proceso de traducción, que ha durado varios años. (...) El número de inscripciones contabilizadas en la actualidad supera el medio mi­llar, aunque muchas de ellas están en mal estado, mutiladas, o son básicamente iguales, por su contenido, a otros textos. Su procedencia se distribuye por las provincias andaluzas, Extremadura, Castilla-La Mancha, Valencia, Murcia, Aragón, Cataluña, Navarra, etc. Pero también las hay en algunos departamen­tos de Francia, Portugal, Italia y el norte de África. Grabados en plomos, bron­ces, cerámica y piedra, pueden datarse desde los siglos m-v a. de Cristo hasta nuestra era, pues varias vasijas de Tarragona mencionan a los cristianos. Sin duda alguna, el idioma ibérico particularmente se mantuvo vivo hasta bien en­trada la civilización de Roma en la mayor parte de la Península. Milagrosa­mente, el habla euskera, del mismo tronco que el ibérico-tartésico, conseguiría sobrevivir al amparo de los bosques, las montañas y las regiones alejadas de las principales calzadas. Un fenómeno lingüístico de los más increíbles que haya conocido la humanidad, pues este idioma puede acreditar, con los testi­monios históricos de Estrabón, ocho milenios de existencia. Con él han cobrado sentido los cientos de documentos redactados en bronces, lápidas, plomos y cerámica, que aportan multitud de noticias de la Iberia pre-romana. Pero no es menos importante que gracias a ese tesoro filológico se podrán descifrar otras lenguas consideradas como muertas: el etrusco, osco, minoico, en muy breve plazo. Y todo ello sin apartarse una línea del "hecho científico", pues el paren­tesco de los descendientes de la cultura neolítica sahariana se conserva aún lo suficientemente próximo como para jugar el papel de un posible texto bilin­güe. Una opinión que ya ha probado reiteradamente su eficacia, con doscientas traducciones susceptibles de comprobarse de principio a fin, por lo que mere­cen la consideración de argumento válido.” Antonio Arnaiz y Jorge Alonso

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

2)    LA CULTURA IBEROEUSKÉRIKA

 

Reproducimos a continuación la introducción que Francisco Berlanga García hace a su libro “Apellidos Iberoeuskericos” así como la interpretación que hace del apellido “Aguirre”, como ejemplo de su sencillo método de trabajo.

“Normalmente se confunden los apellidos euskéricos con apellidos vascos. Apellidos vascos son apellidos que abundan en Vascongadas, y que hace unos 150 años, por ejemplo,  en su mayoría eran euskéricos. Apellidos euskericos son aquellos apellidos formados por palabras del idioma euskera. Estos apellidos están por toda España. A veces muy camuflados.

En España llevamos más de 2.000 años de antiiberismo, con una adoración a lo latino casi enfermiza, por ello resulta muy dificil comunicarnos con otras personas, especialmente de mente latina, cuando hablamos de lo ibérico o de lo euskérico, o como en este caso de apellidos iberoeuskericos. Lo de íbero es porque estos apellidos se dan en la península ibérica, y lo de euskéricos, porque el idioma en que estos apellidos tienen sentido o significado es en el idioma euskera.

Una vez fuimos a San millán de la Cogolla, y leímos en un libro que se desconocía el significado de la palabra Rioja. Por otra parte Rio Oja es un rio de esta comarca a la que da nombre.

A nosotros nos resultó muy fácil deducir el significado de Rioja, o mejor Rio Oja y creemos que lo puede resolver cualquier niño de la escuela si su mente no está deformada por falsas ideas que toma como ciertas y seguras. La dificultad la hemos creado nosotros con la afición a los mitos. Así en el mundo del significado de las palabras fue un mito San Isidoro de Sevilla. En tiempos modernos el mito fue Menéndez Pidal y recientemente lo fueron Tovar y Michelena entre otro. Como tales mitos que son, resultan infalibles, por lo tanto hay que acatar lo que dijeron. Así dijeron que los valencianos y por ahí eran iberos, que los gallegos eran celtas (San Isidoro pensaba eran de origen griego), los asturianos ligures, unos andaluces eran tartesos, otros andaluces, portugueses, extremeños, los catalanes fenicios o griegos, los vascos llegaron en una nube de nadie sabe donde. Pero si había dos cosas claras: ni los vascos son iberos, ni el idioma euskera es ibero.

Nosotros, que no sabemos ni de euskera ni de latín, ni de estas cosas no entendemos nada de este lio, pero como buen ibero que somos, tenemos fe ciega en nuestros mitos y en su sabiduría. Si ellos dicen que el idioma euskera no es ibero y que los vascos no son iberos, pues no son iberos. Si nosotros no entendemos nada de esta mezcla extraña es por nuestra ignorancia; además sin saber latín no tenemos derecho a pensar.

Con este lio estaba nuestro cerebro, cuando cayó en nuestras manos un papel que escribió un científico alemán, se llamaba algo así como Heisenberg. Fue premio Nobel de Física. En aquel papel leimos lo siguiente: cuando leas o escuches algo que no entiendas puede ser por una de estas dos cosas: a) “que sea mentira” o b) “que la persona que lo cuenta no lo entienda”.

Esto echó por tierra todo nuestro andamiaje sobre los mitos. Es decir: fuera la infalibilidad de los mitos aunque sean muy sabios.

Desde entonces hemos tomado como un principio básico que la verdad siempre es sencilla.

Fue por esto por lo que compramos un diccionario de Azkue, pues resultaba sencillo entender que era un gran trabajo y además honrado.

En él leimos que en euskera para decir frío se usa la palabra otz y para el frío la palabra otza. Si bien como en lenguaje romance no está la grafía tz, sonido parecido al de la ch, frio se había escrito: oz, oiz, hoz, hoiz, fos, foz, foiz, ox, jos, joz y el frio se había escrito: osa, oza, ozza, ocha, oja, oya, olla, uecha, huecha, entre otras formas. (el lector deberá recordar que estos detalles estan escritos).

De esta manera tan sencilla Rio Oja o Rio Otza significa El rio frío. Resultado por otra parte muy correcto para dar nombre a un rio, pues hay lugares que en romance se llaman Rio Frío y El Río Frío.

Si no fuera pedir demasiado al lector le diríamos que en palabras euskéricas que empiezan por i, como ibar-vega, ibai o ibei-río, iturri-fuente, en composición, palabras un poco largas, suelen perder la i inicial. Así Barosa, pueblo de La Coruña, significa La vega Fría. El apellido euskérico Baroja también significa La Vega Fría. Conocemos el pueblo llamado Baroja en la provincia de Alava y está en una vega.

En la provincia de León, sobre el año 881, Ranulfo habló con Ordoño en el valle del rivo ozza, El Río Frío.

¡Sí! El científico alemán tenía razón la verdad siempre es sencilla.

Estimado lector, cuando leas esto, sigue el consejo y desconfía y no estimes lo que no entiendes, pues será mentira o quién te lo cuenta no lo entiende.

No demostramos el significado de los apellidos que vamos a enumerar a continuación. Unicamente lo haremos de algunos apellidos corrientes como García o Aguirre, por ejemplo. Los apellidos que vamos a traducir al castellano son palabras sacadas de nuestra original CULTURA IBEROEUSKÉRIKA, que es donde intentamos dar explicación a estas cuestiones. Este original está sin publicar, pues nuestra economía no lo permite. A los organismos oficiales de Madrid, cuando oyen la palabra euskera les da un telele. Si es académico es incluso grave. A los vascos también les da un telele, si bien es por la palabra España. Algún académico, nos han dicho, que hasta se ha puesto verzoso, si bien pensamos que querrán decir verdoso.

La mayoría de estos apellidos los hemos tomado de las guías telefónicas de Vizcaya y de Cantabría. Otros apellidos los hemos oido en la radio o televisión o leido en la prensa. No mencionamos ni los apellidos romances ni los apellidos euskerikos que su solución es inmediata. Si lo hacemos con algunos apellidos euskerikos que pensamos no han sido correctamente interpretados, como ocurre con el apellido Aguirre”.

AGUIRRE-AGARRE-AGUERRE-AKERRE-AKELARRE

“Ya habiamos observado en otros capítulos que la silaba la es muy poco estable y puede perderse en palabras de tres o más sílabas. Así los 20 pueblos españoles llamados San Payo son equivalentes a los 30 pueblos llamados San Pelayo, pero no se nos había ocurrido relacionar este hecho con la sílaba la de Akelarre. La solución llegó en un momento triste y sin ninguna relación aparente. Fue cuando la explosión de gas en una escuela de Ortuella, Vizcaya. Oímos decir que estaba cerca de Repega. No entendimos bién y tuvimos que preguntar de nuevo y con dudas escuchamos Repelga. Notamos que casi nadie decía Repélaga. La mayoría decían Repelga y algunos Repega, si bien no eran conscientes de su abreviatura, ya que todos entendían Repélaga, pues al insistir en que repitieran lo hacían bien. No podemos saber por qué mecanismos del cerebro, se nos ocurrió pensar que Akelarre podía pasar a Akarre y perder la sílaba la. Por ello volvimos a buscar más ejemplos.

Encontramos que en Cantabria está el pueblo llamado Solórzano, palabra de 9 letras, y en la provincia de Logroño el pueblo llamado Sorzano, de 7 letras, luego se trata de la misma palabra. Cuando decíamos que Repélaga, en Vizcaya se pasa a Repega, podía ser un razonamiento subjetivo nuestro, de nuestro mal oido y que estuvieramos equivocados. Pero cuando vemos escrito Solórzano y Sorzano, podemos aplicar el criterio matemático de probabilidad y con ello llegar a la objetividad que confirma que efectivamente, la letra l en palabras de 3 o más sílabas y sus formas la, le, li, lo, lu, podían perderse con facilidad.

Buscamos más palabras y encontramos decenas de pueblos llamados Santa Comba y otros llamados Santa Colomba.

Incluso en el poema Del Mío Cid, figura el apellido Bélez que pasa a Felex-Felez-Feliz y Fiz.

También en castellano, y en la provincia de León está la fuente de Peña Corada y en cambio en Asturias está Peña Colorada.

Con todos estos precedentes podemos estar seguros, de que Akelarre se puede pasar a Akerre o Akarre.

Por supuesto nosotros ya habíamos gastado muchas horas pensando en el significado de la palabra Aguirre-Aguerre-Agarre, de las tres formas hay apellidos. Tal vez sea el apellido más característico de los vascos. Además es un apellido con origen en decenas de pueblos de Euskadi.

En los libros que manejamos no encontramos el significado de esta importantísima palabra, lo cual nos pareció realmente extraño, que el apellido más extendido tuviera su significado oculto.

Ya se nos había ocurrido pensar, que tal vez Aguirre no fuera una palabra geográfica, sino una palabra de tipo cultural, por lo que al pasar el tiempo de una cultura, la palabra se simplificó y perdió el significado.

¿Cuál podría ser aquella palbra cultural tan importante en épocas remotas, que no dejar ningún vestigio?.

Pensamos en algo parecido a la escuela o la iglesia, edificios, que no son nombres geográficos pero que los hay en todas partes. También pensamos en un lugar donde se reunieran los jóvenes o donde se celebrara algo especial.

Las palabras Aguerralde y Aguerrondo nos indican de manera clarísima, que Aguerre no es palabra abstracta, sino una palabra concreta, bien determinada, muy conocida por todos y muy extendida, pue los sufijos –alde y –ondo que significan al lado de o cerca de van siempre unidos a palabras muy conocidas y concretas. Así de ibai que significa río se forman ibaiondo e ibaialde, que indican junto al rio. De Eliza, iglesia obtenemos Elizondo y Elizalde, al lado de la iglesía o junto a la iglesia.

Buscamos en el diccionario de Azkue, palabras que empezaran por agar-aguer-aguir, el resultado fue negativo. Como el euskera intercambia las sílabas gar-guer-guir por kar-ker-kir, buscamos de nuevo palabras que empezaran por Aker-akar-akir y encontramos que akar significa “chivo” en algunos lugares y aker significa macho cabrío en alto navarro, vizcaino y guipuzcoano. Esta palbra nos hizo recordar Akelarre y nos llamó la atención no encontrar esta palabra en el diccionario de Azkue.

En el diccionario de la RAE figura Akelarre y dice: Akelarre del vasco aker, cabrón y larre, prado. Junta o reunión nocturna de brujos y brujas con la fuerte intervención del demonio ordinariamente en figura de macho cabrío, para las prácticas de los actos de superstición.

Todo esto era francamente extraordinario. Miramos en el diccionario Vasco-Castellano de Plácido Mújica S.I., donde decía: Akelarre de aker-landa (landa en euskera es campo).

¡¡SI!! Aguirre, Aguerre, Agarre es evolución de Akelarre, centro de reunión desde hace miles de años por lo que en principio nada tenía que ver con el sitio juzgado por la Inquisición, dónde los brujos y brujas se reunían con el diablo. El akelarre fue un centro cultural y social muy arraigado en el pueblo ibero, que como el idioma euskera se fue replegando hacia el norte.

Vamos a recordar unas palabras compuestas que llevan la forma Aguirre, para probar que nuestra solución es apropiada:

IPARRAGUIRRE.-Ipar significa norte. Iparraguirre es Akelarre del norte.

EGUSKIAGUIRRE.- Eguski significa sol. Eguskiaguirre es Akelarre del sol.

AISAGUIRRE.-Ais-atz es peña. Aisaguirre es Akelarre de la peña.

ASAGUIRRE.-Es equivalente a la palabra anterior.

Curiosamente la palabra Akelarre tan importante en España, no la cita el diccionario de autoridades, el primer diccionario de la RAE editado en 1724. ¿Por qué?. La cita Corominas con una antigüedad del año 1.800. La deriva del vasco aker y larre. No sabemos el motivo, pero antes Mújica la traduce por Aker-landa.

Sobre el año 1.527 hubo un proceso en la provincia de Cuenca, sobre unas brujas del pueblo de Baraona, de Soria, cerca de nuestro pueblo. Le llamábamos el pueblo de las brujas. Está lindando con Guadalajara. Pues bien, en Baraona, que por cierto también es palabra euskérica, había un lugar llamado Campo de Brujas. En el mencionado proceso se cita una vez la palabra Akelarre.

En el diccionario Honomástico y Heráldico de Querejeta, el apellido Aguirre, que nos parece más antiguo es de Elorrio, Vizcaya año 1.570. El apellido es más antiguo pues Lope de Aguirre nació en Oñate en 1.511. ¿Cómo llegó la palabra akelarre a Cuenca cuando en el País Vasco ya se decía Aguirre?.

Todo esto nos hace pensar, que en la cultura IBEROEUSKERIKA, el akelarre era un lugar normal de reunión. Al llegar el cristianismo, habría un choque con la cultura anterior y aquí se iniciaron los problemas, pues el akelarre sería condenado por la nueva cultura. Al principio el choque sería más o menos normal. Pero al final se haría violento, estas cosas siempre terminan así y el akelarre fue eliminado.

Con los años el akelarre pasaría de ser un lugar cultural y social a ser un lugar prohibido, al que en lugar de asistir las personas normales y corrientes, concurrirían los que más se resistieran a la nueva cultura, que a la vez se irían radicalizando. Al final quedó reducido a una serie de rituales contra el cristianismo, su enemigo por vencedor. El triunfo del cristianismo fue tan notable, que no solo desaparecieron las akelarres, sino que desapareció el significado de la palabra, que a la vez contribuyó a la evolución de Aguerre, Aguirre, Agarre.

La palbra akelarre mencionada en Cuenca era una palabra iberica conocida por todos, si bien era una palbra maldita, pues hasta los diccionarios parece que no se atreven a mencionarla. Como el idioma, se refugió en el norte.

Suponemos que el Akelarre era un centro de reunión social, tal vez con elementos religiosos, no necesariamente, por ello serían las personas más vinculdas al akelarre, las que más se resistirían al cristianismo, pues además de sus ideas se jugaban su comida.

La comida y el poder están siempre detrás de las ideas, aunque a veces muy disimuladamente.

Las figuras notables del cristianismo eran la Virgen y Jesucristo y el enemigo del cristianismo era el diablo. Precisamente para formar parte de los akelarres que llegaron a la Inquisición (no el akelarre iberoeuskerico), había que renunciar a hablar de la Virgen y de Jesucristo y en cambio había que adorar al demonio.

Estas cuestiones tuvieron que ser muy serias y muy importantes, pues el cristianismo tuvo que incidir en la vida ibérica de manera definitiva. Al paso de los años las funciones características del akelarre desaparecieron e incluso algunas pudieron ser asumidas por la iglesia, pero la fuerza del apellido Aguirre o Aguerre o Agarre, hace suponer que su importancia era enorme y que marcaría la forma de vida de la vieja Iberia occidental (había otra Iberia por el Mar Negro).

Más tarde llegó lo de las brujas y todas esas cosas que conocemos a través de los procesos de la Inquisición. Pero claro, nada de esto tiene que ver con el Akelarre original. En el viejo Akelarre, no se podía adorar el demonio, puesto que no se conocía en aquella cultura. Tampoco se podía ir en contra de la Virgen y Jasucristo pues ni siquiera habían nacido. Es decir, el akelarre en su origen nada tiene que ver con los últimos akelarres que han llegado hasta hace unos años. Lo que no podemos saber, es si el enfrentamiento del cristianismo con el akelarre era de tipo moral-social o de tipo religioso.

En el capítulo que estudiamos las tribus del norte, escribimos unas lineas de Estrabón, donde entre otras cosas dice que los íberos junto al Cantábrico, comían carne de cabrón y también ofrecían cabrones y prisioneros a ares. Parece ser que en las fiestas se comía carne de cabrito y de cabrón, o sea en euskera carne de aker, pero dejemos esto que lo nuestro son las palabras en geografía y por afinidad algunos apellidos. En este caso hemos estudiado el apellido con las variantes: Aguirre, Aguerre, Agarre, variación de Akelarre, lugar de reunión de tipo cultural de los antiguos iberos.” Francisco Garcia Berlanga

-En el Pirineo catalán esta el Valle de Arán. Esto supone una redundancia, pues aran en euskera significa “valle”.

-En Cantabria encontramos en el centro de un gran  valle el pueblo de Selaya. En euskera Zelai es “llanada”, y Zelaia equivaldría a “la llanada”

 -En el macizo Oriental de los Picos de Europa está la conocida y empinada subida al pueblo de Tresviso. Paralela a ella, y al fondo de altísimos barrancos, fluyen las aguas del rio Urdon. Ur es “agua” en euskera y urdun “que lleva agua”.

 

Capitulo III

Siguiendo el rastro del euskera

por los paises mediterraneos

 

 “La invención del mito de Grecia (toda la cultura viene de Grecia) en el siglo XIX por Alemania, Inglaterra y otras potencias occidentales no mediterraneas, ha ocultado el antiguo patrimonio circum-mediterraneo en el que hubo durante milenios un flujo genético y lingüístico entre los pueblos ribereños y de oriente Medio, incluido el Caúcaso” 

 

 

Ya hemos visto en el capítulo anterior como Antonio Arnáiz Villena y Jorge Alonso García  descifran el iberico-tartésico a través del euskera. Pues no se queda ahí la cosa. Los autores  traducen, a lo largo de otros tres libros diferentes, los textos supervivientes de las culturas minoica, cretense, etrusca, egipcia, bereber, guanche, caucasica, hitita, sumeria y hurrita desde el euskera antiguo. Además, elaboran una serie de comparaciones entre  los vocablos de estas diferentes culturas que permiten descartar las simples coincidencias casuales, dada la intensísima similitud lingüística entre ellos. Semejante trabajo, que revoluciona la lingüística y la protohistoria, ha pasado desapercibido y ha sido despreciado por la mayor parte de la gente. Gran error, pués demuestra que el euskera es el mayor tesoro lingüistico que tiene la humanidad. Además el significado de dichas traduciones corresponden asombrosamente con la llamada “Cultura de la Diosa” Neolítica. De esta forma las piezas del puzzle están terminando de encajar:

 

“Nuestra metodología para traducir el sumerio, el hitita y el hurritas e ha basado, pues, en las siguientes premisas:

 

1) El conocimiento del lenguaje religioso-funerario común  a iberos, tartésicos, etruscos, egipcios, guanches y minoicos, que ha sido descifrada a partir de la traducción vasco-española. Esta religión de la madre (AMA), el camino del difunto (ZEN) hacia la otra vida después de la muerte a través de la puerta (ATAN), las llamas (KAR), está salpicada de estas y otras palabras, en total más de 300(...); las lenguas ibérico-tartésica, etrusca, lineal A cretense, líbico-bereber, guanche, egipcia y vasca poseen, pues, una serie de cognatos comunes. Además de las palbras estrictamente funerarias han aflorado otras en el contexto de plegarias y fórmulas de ruego a la divinidad empleadas, que ha sido el comienzo de la reconstrucción de otras inscripciones y del lenguaje minoico.

 

2-La comparación de cognatos entre las lenguas muertas (usko-mediterraneas) con la traducción vasco (euskera)-española, suponiendo al vasco como un remanente de la lengua primitiva que, con variantes, se hablaba como mínimo en la zona detallada en la figura 1 de este libro.Estas lenguas pertenecían a la familia na-dene caucásica, hablada en tiempos neolíticos en el Mediterraneo y Eurasia, que fue posteriormente sustituida por las llamadas lenguas lenguas euroasiaticas. La familia denecaucásica de lenguas hoy se encuentran distribuidas en América, Asia, Europa y con toda seguridad África.

 

3)La constatación de que el vasco se ha mantenido inalterado en un grado mayor que otras lenguas, ya que las relativamente escasas dominaciones que han sufrido los vascoparlantes no han logrado desvirtuar la lengua inicial hasta el grado de otros ejemplos (como el bereber por la abrumadora arabización).

 

4)La también premisa de que individuos que hablan vasco y español pueden estar más preparados para el trabajo presente de desciframiento de las lenguas mediterraneas muertas del grupo na-dene caucásico. La pronunciación de vocales en el español y en el vasco es muy similar; (...) Después de los trabajos de asignación de sonidos a la escritura ibérico-tartésica, al etrusco y al lineal B cretense, sería mucho más fácil para personas que hablan vasco y español localizar cognatos de una temática especial (religioso-funeraria) que para, por ejemplo, un inglés o francés. Estos últimos tienen una pronunciación de vocales que no se parece en nada a las del vasco y, por tanto, a la postulada lengua meditarranea primitiva, na-denecaucásica.

 

La lengua castellana, más ampliamente conocida como española, tiene para nosotros un sustrato vasco-ibérico sobre el que actuó el latín impuesto por Roma.

 

No es tampoco nuestra intención hacer un estudio gramatical, por el momento. Las formas gramaticales concretas son a veces muy variables enter los dialectos aun de una misma lengua (ejemplo: GARA Y GERA significa en vasco “somos”. Las dos formas son utilizadas en una u otra manera según las zonas del País Vasco; ZU, usted, era hace poco tiempo plural, que hoy se considera ZUEK, ustedes). Existen otros ejemplos; la metodología gramatical no es más persistente entre lenguas o dialectos emparentados que las raices de ciertas palbras básicas de un mismo significado”.

 

“(...) Hasta hace bien poco (antes de que se unificase el vasco en el “batua”” hacia 1960), DEGU (“tenemos”) era guipuzkoano, DOGU era vizcaino y DUGU navarro. Actualmente se dice DUGU. Éste es uno de los muchos ejemplos de la volatilidad de las vocales en vasco y otros muchos idiomas, que pueden variar de aldea a aldea (véanse los ejemplos de zapoteco y mixteco, en los valles de Oaxaca, con multiples dialectos dificilmente inteligibles entre sí)”. “(...) El grupo de lenguas detalladas no es exhaustivo y se ampliará en próximos trabajos. Nosotros hemos propuesto el nombre de lenguas USKAS al grupo de lenguas mediterraneas que incluyen entre otras el vasco o euskera y las muertas siguientes: ibérico-tartésico, etrusco y lineal A. En la mayoría de estas lenguas la palabra uska/o parece utilizarse para nombrar a los que vienen “de los puros” (es decir “la propia gente”). “Uts-Ko”, en vasco, sería “de los puros”, “de los genuinos”. “Caucásicos, turcos, mesopotámicos  y vascos”.

 

Veamos algunos ejemplos de comparaciones lingüisticas:

 

 

 

La hipótesis de Arnaiz-Alonso para explicar el origen de estos pueblos es la de que las primitivas poblaciones mediterráneas tienen su origen en la cultura sahariana. Según ellos, esta cultura fue desplazándose hacia el Norte al emigrar sus habitantes a causa de la sequía, que convirtió un área fértil y poblada, con domesticación de animales bóvidos según muestran las pinturas rupestres, en el actual desierto del Sahara. Para fundamentar esta teoría han fusionado dos ciencias bien distintas: la genética y la lingüística. Ya en  1981, el equipo de Antonio Arnaiz afirmaba la existencia de genes procedentes de los pobladores antiguos del Norte de África en los vascos, en los españoles y en los sardos. Esta es una de las causas fundamentales que hace a los autores entrelazar la cultura sahariana y la vasca, dando por sentado que la primera origina la segunda, aunque también cabría la hipótesis que la emigración hubiese ocurrido a la inversa, es decir, de la península hacia Africa, como parece que comienza a ser demostrado.

 

Sobre este aspecto Rivero-meneses afirma: “¿Se han planteado ustedes alguna vez, señores antropólogos, como se las habrían arreglado para sobrevivir en la gélida Europa, pueblos llegados del centro y del sur de África que habían permanecido desnudos durante durante toda su historia, acostumbrados a desenvolverse en un clima tórrido? ¿No se les ocurre pensar que de haberse producido esa emigración africana con la que sueñan, se habría dirigido hacia las más templadas costas mediterraneas?. Y sin embargo, ¡qué casualidad!, la Europa helada septentrional fue poblada muchísimo antes que la meridional más cálida. Lo que prueba nitidamente que los pobladores del continente euroasiático no procedían de una región cálida sino de una montañosa y fria...como lo es el tercio septentrional de la Península Hibérica del que aquellos “pioneros” que afrontaron el poblamiento del planeta eran origionarios.

 

¿Cuándo se puebla la región del Sahara de una forma significativa?. Pues justa y paradójicamente cuando los fríos polares llegaron a su fin y la nutridísima población de la Península Hibérica inició el poblamiento masivo, primero del Magreb y más tarde de las montañas norteafricanas a los que los griegos, por “real decreto” impusieron un nombre como el de Atlas que jamás habían tenido. Y de ahí la existencia del impresionante yacimiento de grabados rupestres de Slugilla Lawish, en el Sahara Occidental, localizado por un ekipo de arkeologos de la UniVersidad de Girona. Un yacimiento que se extiende por una extensión de roca de cerca de 30 Kms y cuya antigüedad se estima precisamente en 10.000 años”. Diario Alerta, 17 de noviembre del 2002.

 

La cresta del simente también juega: En septiembre del 2005 National Geographic sacó un especial sobre África en el que nos hemos encontrado algunas sorpresas: En el centro de Nigería está el macizo de Aïr. En sus escarpadas cumbres habitan unas cabras en peligro de extinción que reciben el nombre de arruí; pues bien, arru en euskera significa “barranco”.También en peligro de extinción está un antílope de cuernos en espiral al que allí denominan adax; en euskera Adar significa “cuerno”.

 

En los bosques lluviosos de Africa central (esto es la selva del Congo), en el area de los pigmeos mbuti se encuentra el bosque del Ituri, atravesado por el rio del mismo nombre; Iturri en euskera es “fuente”.

 

Pero sigamos con las traducciones realizadas por Arnaiz-Villena. Por ejemplo,en su último libro Caucásicos, turcos, mesopotámicos y vascos(2001), en el que presentan un estudio lingüistico y poblacional de sumerios, hititas y hurritas, afirman que las tres lenguas fueron idénticas o muy parecidas. Demuestran además, como su escritura cuneiforme y su transliteración permiten hacer unas traducciones correctas desde el euskera antiguo.

 

Los autores engloban estas lenguas dentro de la familia usko-mediterranea que a su vez es un subgrupo de las denecaucásicas. La familia usko-mediterránea comprende en su mayoría lenguas muertas excepto vasco, beréber y caucásicas y serían, al menos, el ibérico-tartésico, etrusco, minoico, púnico-cartaginés, hitita, egipcio, eblaico, ugarítico, sumerio, hurrita y elamita. Por su parte, la familia denecaucásica, estaría compuesta por idiomas vivos: vasco, cucásico (Checheno, ingusetio), beréber, burusho (norte de Pakistán, cerca del macizo Karakorum), Ket (orillas siberianas del río Yenesei), chino-tibetano, atabasco (Canadá) y navajo-apache (Estados Unidos). Además las pruebas genéticas reflejan que todos estos pueblos (uskos) están emparentados y conformarían el sustrato mediterraneo más antiguo.

 

La paradoja es que el pueblo griego es el único que no está emparentado y que, al contrario de lo que nos dicen los libros de historia, fue el que más tarde se asentó en la zona (después del 2000 a/C). Y es que, como dicen los autores: “La invención del mito de Grecia –toda la cultura viene de Grecia- en el siglo XIX por Alemania, Inglaterra y otras potencias occidentales no mediterráneas, ha ocultado el antiguo patrimonio circum-mediterráneo en el que hubo durante milenios un flujo genético y lingüístico entre los pueblos ribereños y de Oriente Medio, incluido el Cáucaso”.

 

El desciframiento de las lenguas usko-mediterráneas a traves de estelas funerarias ha llevado a su vez al conocimiento (como hemos visto anteriormente) de que todos estos pueblos tenían un lenguaje religioso-funerario similar, es decir, compartían creencias y se podría afirmar que existía una religión neolítica común.  Esta tesis toma fuerza cuando se traducen sus escritos desde el euskera y se puede comprobar que todos hablan más o menos de lo mismo. Son, al contrario de las traducciones hechas hasta ahora, textos funerarios con un nexo en cuanto a contenido y en cuanto a vocablos que se repiten hasta la saciedad: respeto a su diosa (AMA), a la puerta (ATAN), a la puerta de la oscuridad (ATAN-AS), a los restos del cadáver (SATS), a las llamas (KAR)  y a sus pecados contra la madre (AMA-NATA). La “Diosa Neolítica” queda reflejada pues en estas traducciones, lo que las dota de un significado que encaja con la cultura primitiva de todos aquellos pueblos:

 

“El difunto solicita buena acogida en el lugar de la ribera donde suelen reunirse los hermanos ya fallecidos para presenciar el veredicto de la Señora, la divinidad que a veces recibe el título de madre, señora de los barrancos o de las tumbas, etc.”

 

“Es conveniente ahora que nos ocupemos de la gran protagonista del laberinto, de los barrancos del río de fuego o del Tártaro, analizando la evolución de sus nombres a través de los siglos. Nuestro punto de partida sería el más primitivo de los conocimientos de esta divinidad neolítica, que sabemos era la señora de la oscuridad,  que es tanto como de los difuntos; pero igualmente de la fecundidad, generadora de las cosechas”

 

“En los mismos idiomas de posible origen sahariano: tarteso, ibérico, vascuence, etrusco, minoico, etc., la palabra ATE significa PUERTA, y resulta ser la más emblemática de la escatología infernal. Esta “puerta”, valga la redundancia, también puede conducirnos hasta el final del jeroglífico de las creencias neolíticas. Su declinación ATEAN (vasco)= EN LA PUERTA aparece en todas las tablas mencionadas con distintas grafías: ATIN (ibero), ATAN (etrusco), UTAN (osco), ATANO (Minoico) y aunque a veces aparezca como una “H” que no se pronuncia o se sustituya la “N” por “M”, su identidad no varía. Curiosamente también, la encontramos en el dialecto beréber, como es natural en textos funerarios de monumentos como el Daugga (Túnez), y se puede rastrear su vieja raíz en los textos religiosos de Sumer y Egipto. La PUERTA, como hemos repetido en varias ocasiones y el lector ha podido comprobar en las distintas epigrafías, es casi un sinónimo de sepultura, aunque, matizando su sentido religioso, es claramente el de un PASO de la vida terrena al más allá subterráneo” El origen de los vascos y otros pueblos mediterraneos.

 

Como es lógico no podemos explicar en unas pocas páginas lo que a los autores les lleva cuatro libros. Por este motivo remitimos al lector a los mismos si es que quiere profundizar en este sorprendente y exhaustivo trabajo. Como ejemplo nosotros recogemos algunos extractos del capítulo referente al archiconocido “Libro de los muertos” egipcio:

 

 

Extractos de “El vasco en los jeroglíficos egipcios”

Antonio Arnaiz Villena y Jorge Alonso García.

 

Iniciada la traducción de un fragmento del capítulo 30 B del “Libro de los muertos”, en lugar de leer las enrrevesadas letanías de dioses con varios nombres dispares cada uno, seres sobrenaturales y frases irreales, brotaba de aquellas líneas una copia de vocablos semejantes a los encontrados en la literatura funeraria ibérica, etrusca o líbico-bereber. La Diosa-Madre, con sus denominaciones de “AMA” (vasco=”madre”) o “EMA” (vasco=”hembra prolífica”) o “señora” (vasco=”JAUN” o “IUN”), surgía de los extraños signos con la misma claridad que lo había hecho en los textos de otros paises mediterraneos. El léxico religioso se correspondía punto por punto con el empleado en la Península Ibérica, Etruria, el norte de África, etc. Y los exóticos nombres que los actuales escribas habían traducido resultaban términos unidos, deformación de las transliteraciones, voces del idioma vernáculo mal interpretadas. Con el uso del idioma euskera, de pronto, la bruma mitológica que envolvía el sentido de aquellos caracteres, sin el menor parecido con la realidad, se desvanecía como la niebla perforada por los rayos del sol. (...)

 

Una vez más, también nos encontramos con una morfología y una sintaxis poco desarrolladas, esquemáticas y muy alejadas de todas la metáforas brillantes, sin duda solo producto de la fantasía de los primeros egiptólogos. En aquellos papiros no se hablaba en absoluto de cómo “respirar el aire o dominar el agua del mundo subterraneo”, de cómo “tocarse en una golondrina” o “de navegar hacia el Este en el mundo subterraneo”. El tratamiento recibido por los temas religiosos es mucho menos imaginativo y más reiterativo, pero a todas luces mucho más serio, sin apenas alardes de fantasía En la mayor parte de los casos, bastante lacónico, aconsejando, como en un manual, el empleo de este sitio o aquella colina a la misma llegada del cadaver, o simplemente solicitando con humildad los familiares del difunto tal o cual sepultura para su deudo. En estas descripciones se menciona a menudo el papel que desenpeñan las “hermandades” de los creyentes, que se dibujan como eficaces organizadores de los grandes cementerios, con calles de tumbas, casas de recepción de “despojos”, fogones para las distintas clases de incineración. Son muy frecuentes las alusiones al “rio de fuego” del mas alla, a los “vados resbaladizos que rodean esta corriente de aguas hirvientes”, a la “acogida de la madre de los difuntos”.

 

En sintesis, el argumento principal de estos escritos jeroglíficos es el de unos textos obituarios, que no se diferencian gran cosa del resto de los conservados de los paises ribereños mediterráneos traducidos. Del “Libro de los Muertos” nos hemos permitido leer la casi totalidad de los papiros que forman parte de la colección, si bien al lector por cuestión de espacio le ofrecemos la interpretación, desde el euskera, de un solo capítulo. Como es natural, y ante la insalvable divergencia de nuestra versión y la ofrecida por los expertos, en este caso por el señor E.A. Wallis Budge, hemos compardo nuestro léxico de origen usko-mediterraneo con las consideradas en uso por la ciencia egiptóloga. Y en efecto si que coinciden las “transliteraciones”, o sea el producto fonético de los caracteres, pero nunca el significado de las palabras.

 

Así, algunas voces que tienen para nosotros un valor incontestable por haber sido halladas docenas de documentos distintos, se traducen en las gramáticas clásicas de manera caprichosa, en ocasiones incluso con sentidos diferentes según el autor, o consignadas en diccionarios distintos. Durante más de un siglo, por razones que hemos expuesto en los capitulos precedentes, se han ido elaborando extraños vocabularios, reglas gramaticales, y muy en especial “determinantes”, a nuestro juicio enteramente arbitrarios, que han creado una disciplina apócrifa, absurda e incongruente. La validez de un principio se sustenta con argumentos revisables desde el principio al fin. Y la comprobación que legitima nuestras hipótesis es: 1) las premisas filológicas, de que el egipcio faraónico contenía elementos comunes con los idiomas no solo líbicos, sino de otros paises mediterraneos vecinos; 2) la religión de los habitantes del Nilo era asimismo heredera de la religión de la Diosa-Madre; 3) la base genética compartida con las gentes del gran valle con sus vecinos bereberes y con sudaneses. En conjunto, se constata una estrecha identidad religiosa, lingüística y gen´tica, desvirtuada por varias influencias, pero muy especialmente por las traducciones a nuestro juicio fabulosas.

 

(...)Todas las denominaciones de la “Puerta”, o lo que representa esa religión, aparecen en todos los papiros, inscripciones de tumbas y relieves de las piramides. Los traductores modernos explican que “MAAT” es el nombre de una localidad, cuando se trata de dos palbras, “AMA-ATA”, unidas por la peculiar ortografía de los pueblos usko-mediterraneos que provocan una unión suprimiendo una vocal. “AMA” (vasco)=”madre” es el nombre cariñoso con que se suele conocer a la divinidad que mora en ultratumba.; ATA es en vasco la “Puerta”, símbolo de entrada al mundo subterraneo que a veces se pinta en las tumbas y nombradía de la eligión. Coincidencias éstas que no serían una demostración concluyente si no se multiplicaran hasta alcanzar una totalidad del cien por cien. “ANA” es para la egiptología el “dios de la mano espaciosa”, cuando  bien sabemos que en euskera es “hermandad” y en la terminología funeraria las “cofradias” de difuntos. A veces ensamblan dos términos, como en el caso de “AMASU”, que consideran al “dios de Panápolis”, pero que situado en su justo lugar son las palabras “AMA-SU”, en euskera el “fuego de la madre”. “UR”, en euskera “agua”, es un vocablo reiteradamente utilizado por los escribas para referirse no solo a las “aguas” que corrían en la superficie de la tierra, sino tambien en el mundo de ultratumba. “UR” para los técnicos en papiros es un epíteto de “poderoso”, dado a “RA”, con un cortejo de derivados como “UR-AMA”, el título de  Sumo Sacerdote de Heliópolis, o “UR-MAAT-BE”, “el poderoso de los ojos”, nombre de un dios del Panteón tebano; sin embargo, no resulta muy dificil ofrecer su equivalencia: “UR-AMA” (vasco)=”las aguas de la madre” y “UR-AMA-ATE-BE” (vasco)=”las aguas de la Madre de la Puerta abajo”. Dentro del “Libro de los Muertos” tenemos una serie de seres míticos o sobrenatirales, a los que los egiptologos no consiguen siquiera asignarles un papel en el Panteón de las divinidades. Ciertos diccionarios tampoco los mencionan o expresan su imposibilidad para señalar sus señas de identidad. Como el número de estos supuestos seres y dioses sube al millar, tomaremos sólo unas cuantas muestras representativas. “AARRU” dicen que era una región donde se situaba el “cielo del faraón”; en otras ocasiones se identificaba con el paraiso. “ARRU” (vasco)=”barranco” es voz usada por los escribas para designar una parte del “cementerio”. “ABBA”, en “El Libro de los Muertos”, es un “dios no identificado”. “ABA” (vasco)=”hendidura”, lo que es tanto como decir un sinonimo de “sepultura”, aunque posee otras acpciones. “ABAIT” se interpreta por los estudiosos de papiros como “una amantis religiosa”: es la expresión “ABA-ITA” (vasco)=”segado en la sepultura”. Otros nombres de “tumba” en los escritos faraonicos es “ABU” (vasco)=”boca”, que los egiptólogos interpretan como “elefantina”, y que si va seguida de “UR” (vasco)=”agua”, deducen que es un ser “divino de la recensión tebana de El”. “ABA-UR” tiene el significado de “boca de las aguas”. “AMENTET”, el “oeste o submundo en la cosmogonía egipcia” o simplemente “AMAN”, “uno de los nombres de Apep”, es una alusión muy frecuente de la religión neolítica. “AMAN-TITA”, es decir el “pecador de la madre”, se refiere probablemente a los fieles que habiendo cometido faltas o pecados esperan, sin embargo, el “perdón de la señora”. “ATEBU” se estima por los egiptólogos que es una corona envolviendo el disco solar, los cuernos sagrados y las plumas de Osiris; pero “ATEBU”, en euskera “ATE-BOO”, es la expresión “dormir en la puerta”, que se emplea para los difuntos que duermen “el sueño de la muerte”. “SATIDEMUI”, que denominan los egiptólogos la “serpiente de los dos cuchillos”, es en vascuence “SATS-DAMU-UI” (SATS= “restos humanos”; DAMU=”arrepentido”; UI=”nicho”); quiere decir en el lenguaje funerario “los restos arrepentidos en el nicho”. “ATI” en los textos faraónicos la traducen como “noveno nomo del bajo Egipto”, cuando su correcta interpretación en el lenguaje religioso-funerario es el de “ADI” (vasco)=”adios”, una ceremonia de despedida del cadaver antes de ser sepultado. “SUKATI”, teniendo por un “dios del submundo”, es la frase “SUKA-ADI”, una despedida antes de la cremación de los despojos humanos. “SUKA-ADI” desde el euskera sería interpretado como el “adios del fuego”.

 

(...)Cuando el cien por cien de las palabras que se registran en inscripciones y textos faraónicos son idénticas o semejantes a las del euskera y de los idiomas meditarraneos, es casi imposible hacer concesiones gratuitas al azr, la aculturización u otras explicaciones. La estadística es una ciencia muy digna de tenerse en cuenta, y cuando las 500-600 palabras que hemos encontrado en la lectura de casi una veintena de textos se comparan con las del resto del vocabulario usko-mediterraneo, tal porcentaje de parentesco no es posible considerarlo un heco casual”. Egipcios, bereberes, guanches y vascos.

 

Curioso es que en quechua, la palabra padre se diga TAITA, cuando en euskera se dice AITA. ¿Una casualidad?, podría ser, pero la cuestión es que éste no es un ejemplo aislado; así en turco, padre es ATA. En Dakota (lengua de los Sioux) se dice ATE. En nahuatl TATA, igual que en maltés, rumano, sinales, fidjiano o talago. En esta familia de parentescos podemos añadir al inglés, DADY o DAD, o en galés TAD.

ARGI significa luz en euskera, mientras en sánscrito ARQ es brillante. Igual significado tiene la palabra griega ARGES.

En finlandés, TUNTURI es monte bajo y redondeado; en euskera, esa misma palabra expresa la idea de cumbre, cima o chichón, refiriéndose a una prominencia redondeada.

GAROA en vascuence es rocio, igual palabra en quechua significa llovizna.

La raiz IST en euskera expresa algo que desprende rayos de luz, la encontamos en tximISTu, que es rayo, electricidad. En inglés y en otras lenguas de origen germano, hallamos las palabras STARN, STERN, etc...STAR podría treducirse perfectamente en euskera como hace o despide rayos de luz, o lugar u origen de los rayos de luz o STERN, que despide rayos de luz. Igual sgnificado tiene la palabra ISTHAR, STELLA, ESTRELLA, STELLE, etc...tienen su nacimiento en el arcaico término IST, todavía conservado en euskera.

SU, es fuego, mas su expresión antigua se refería al sol. SUN en inglés es sol. SURA o SURYA en sánscrito tiene igual origen, significando Propiedad del sol creador.

                                                           Egialde

 

 

Capítulo IV

La palabra

(Etimología del Euskera)

 

“Para los lingüistas el euskera es una lengua de origen desconocido, cuando en realidad, el euskera es testigo natural del nacimiento del lenguaje articulado, por lo tanto, el único lenguaje que aclara su origen a través de sus monosilabos originales, fuentes primarias del lenguaje. El euskera, del que se ha dicho que no tiene padre ni madre, conoce mejor que las lenguas clásicas y las actuales de su entorno la historia de su origen, porque la tiene grabada en la audición de sus voces significantes y

en el entramado de sus estructuras de cuerpo general del lenguaje […]”

Felix Zubiaga “Origen y desarrollo del lenguaje”

 

 

Cuadro extraido de “El juguete de Mari”. Jakue Pascual y Alberto Peñalva.

1)     LAS LENGUAS PRIMITIVAS

 

“Recorrí las voces Bascongadas y ví en ellas puntualmente observadas todas aquellas reglas que nos dejó vinculadas la naturaleza […] Nuestras raices todas ellas tienen un propio y peculiar significado: pero un significado no arbitrario, no forjado por el hombre a su antojo, sino un significado prescrito y delineado por la propia naturaleza”

P. Pedro de Astarloa.

 

Después de todo lo visto a lo largo de esta tercera parte, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que el euskera es un tesoro lingüístico viviente. Las diferentes investigaciones repasadas hasta ahora derrumban los viejos mitos establecidos por los historiadores clásicos y son los primeros rayos que alumbran una nueva forma de entender las cosas. El pueblo “vasco”  preserva generación tras generación la lengua que nos une a nuestros antepasados del paleolítico, la originaria lengua aborigen de los pueblos del Cántabrico (la toponimia y la similitud de las mitologías cantábricas así lo indican). 

 

Para hacernos una idea de la antigüedad del euskera baste decir que “hacha” se dice “Aizkora”, y “hazada” se dice “Aitzurra”; el termino aitz-(piedra) que contienen ambas palabras nos da una idea aproximada de la época a la que se remontan ambos términos: “la edad de piedra”.

 

Con el fin de entender mejor dicha lengua, y poder ver como todas sus raices estan unidas a la naturaleza, hemos recogido unos extractos de los libros de Imanol Mugika Iainkoa” y “Lingüistica basca”, ya que a nuestro parecer hacen comprensible la etimologia del euskera para aquellas personas que desconocen dicho idioma. Y para terminar el capítulo hemos incluido la “Sorgin taula”; una tabla teorica de sonidos elaborada por Bizi-hitza, así como un  un cuadro con “los siete arquetipos del lenguaje” (Félix Zubiaga). Estos  estudios son caminos abiertos por dichas personas y no deben tomarse como dogma. Son ejemplos en los que nos podemos fijar para abrir luego nuestros propios caminos.Comencemos con el precioso estudio de Imanol Mújika:

 

“(...) En este capítulo nos aplicaremos en analizar la vibración o el sonido, utilizando para ello uno de los medios más viejos y naturales que existen en la humanidad. Ese sonido vibratorio que utilizaremos será la palabra y para analizar la palabra nos valdremos de la lengua basca como expresión de las más genuinas que hoy día está presente en la humanidad y es estudiada en las universidades del mundo entero.

 

(...) Las lenguas primitivas con raices propias son una ciencia, ya que explican muy bien la vida y expresan con exactitud el concepto que de las fuerzas de la naturaleza tenían aquellas gentes que levantaron sus estructuras.

 

Las lenguas primitivas, base y levadura de las lenguas modernas, reproducen los sonidos o vibraciones naturales. Establecen un sistema de acción natural, pues unían con el fonema, el mundo mental del ser humano con las leyes naturales (...); el significado o aplicación de ese mundo mental con el ente nombrado; e identificaban el fonema o fonemas con el campo vibratorio del objeto nombrado, con los sonidos naturales u onomatopeya. (...) Empezaban imitando las vibraciones y onomatopeyas naturales, tomando así de su madre tierra los materiales iniciales de sus lenguas.

 

(...) La lengua vasca tiene raices propias. Raices que la conservan unida a la naturaleza. Está situada en el grupo de lenguas básicas de la humanidad.” Iainkoa

“(...) En el euskera hay una mé­trica y un numero de raices, que en su combinación per­miten formar palabras nuevas a cada paso, y según sea el estado psicológico y circunstancial del individuo y del momento. Estas raices representan ideas esenciales y son cual los átomos para la materia, cuya combinación dan los ele­mentos. Estos elementos combinados producen los objetos materiales, especies, familias sin número. Estas ideas o ele­mentos esenciales, son, en el baskuence de dos tipos defini­dos, y como en el proceso mental, se reducen a dos grupos: unos son propios de la vida física y animal, externas al ser humno, y por lo tanto, concretas: otras, son propias de la vida mental del individuo y por lo tanto, abstractas. Por ello tenemos ideas que representan formas concretas, que estan re­presentadas por los sonidos de las consonantes en las lenguas e ideas abstractas que representan creaciones puramente mentales, y que estan representadas en las lenguas por las vocales. Así, cuando decimos: árbol, esta palabra representa una idea de una forma concreta y existente en la natura­leza. Pero, cuando decimos: valor, es una idea que no existe en si en la naturaleza. Esta idea abstracta es, pues, una apreciación mental de una cualidad del animal, o representa riqueza o precio.

 

El idioma fue educido de la naturaleza como todas las cosas, pues el ser humano, al constituirse, como animal cons­ciente, hace conciencia de algo que ya fue creado con an­terioridad. Asi, el arte es, en un principio, imitador de las formas naturales, pero hoy se quiere pintar la idea o el alma de las cosas que viene a ser la esencia que forma e integra a la idea. Todo en la naturaleza sigue el proceso de des­arrollo de la ciencia, ya que sus conocimientos son un deri­vado de las leyes naturales, y por ello, la formación de los idiomas es idéntica, y obedece al siguiente hecho: Cada ser o ente, constituido como individual, posee un campo magneético, y una vibración determinada, que da un sonido o nota determinada, y también, un color. El origen de las lenguas es el intento humano de reproducir ese sonido vibratorio natural. (...)

 

 

La fonética de cada lengua esta formada por dos compo­nentes esenciales que son las consonantes y las vocales.

 

Las consonantes imitan el sonido vibratorio ya existente en la, naturaleza, y por ello forman el cuerpo concreto u objetivo de la palabra. La vocal fija esa vibración formando un símbolo o silaba que encierra a la vibración. Asi, si la consonante indica comer o la idea de subir, la vocal dara la cualidad de ese comer o subir, y será, comer suave, agrada­ble; subir fuerte o largo... Y si bien, en la naturaleza, lo importante es la vibración, en la vida mental del ser humano, lo importante es la idea; lo importante en la vida objetiva diaria de la persona, es el cúmulo de ideas que encierran esas palabras formadas a traves de la imitación de la vibracion natural, pues arrancamos siempre de la parte objetiva con la finalidad de llegar a la abstracción. Las vocales, segun lo dicho, serían una apreciación mental nuestra de aquello que es lo abstracto, para poder fijar o catalizar esa vibra­ción natural. Es decir: unimos a traves de la vida mental del ser humano lo objetivo y lo subjetivo formando la sílaba y las palabras.” Lingüística baska

Y empezamos el estudio semántico de sus fonemas, dividíendolos en dos grupos: vocales y consonantes. Empezaremos con las consonantes por ser ellas las materiales, y estar educidas de la onomatopeya o sonidos naturales, pero de la naturaleza física. Y luego las vocales, que son inmateriales, y están educidas de los sonidos del Ego o Yo interno.

 

 

 

 

2) ESTUDIO DE LAS CONSONANTES

 

 

La consonante es lo positivo o concreto. El sonido está educido del ruido natural objetivo. Es onomatopeya. Es del mundo externo a la persona.

 

El significado de cada consonante, está educido de la forma de acción o trabajo que efectúa. El fonema de cada consonante está educido de la vibración que produce, que es la onomatopeya.

 

El sonido, la onomatopeya, el fonema y el significado de la consonante, son diferentes aspectos de una sola cosa.

 

Las consonantes están divididas en grupos opuestos, siguiendo la idea de la naturaleza, puesto que a traves de la oposición, como ley básica de la vida, se produce la sucesión hereditaria, y con ella, la posibilidad de un desarrollo a traves del tiempo.

 

 

Dualidad formativa:

                                                  Energia: R, R (doble)

                                                  Materia: M

 

 

Energía: consonantes R, R (doble)

Fonemas aducidos del ruido que produce toda acción violenta al manifestarse un potencial energético de la naturaleza. Es la onomatopeya del trueno, de la ola marina al romper, del galope de una manada de caballos. Es el sonido que produce cualquier cosa o ser que se arrastra o mueve con violencia en la naturaleza.

 

La R doble, indicará en la lengua basca actividad y poder, siendo la R sencilla, la materialización de esa energía ya disminuida. Asi, un ruido fuerte y cercano es una R doble. Y cuando ya se ha alejado es una R sencilla. La mayor o menor importancia del fenómeno esta indi­cada por la intesidad en la emisión del fonema. Por ello se puede afirmar, que en la lengua basca, todas las con­sonantes tendrían varias formas de emisión o intensidad en su pronunciación, indicando asi, la condición o impor­tancia de la actividad o acción representada.

 

A la consonante R (doble) le damos el significado de energía, por ser más amplio que el de fuerza. Es la energía, pero manifestada en un potencial X, a traves de un trabajo. Así decimos «diez caballos de fuer­za». Y hablamos de forzudos bascos, ya que su trabajo se mide en kilos y en fuerza muscular.

 

En la vida actuamos en uso de una energía, y a la cantidad producida o consumida le llamamos fuerza.

 

La R (doble) es una energía. Su consumo es fuerza. Y el efecto producido es trabajo

 

R: ninguna palabra empieza por esta consonante en euskera. Como sufijo, indica acción y movimiento, y forma el infinitivo de los verbos, así:

 

ekarri, traer; erakarri, hacer, traer; etorri, venir; eratorri, hacer venir; rirra, raspar (onomatopeya); tarra, rasgar (onomatopeya). Etxe, casa; etxera, a la casa; etxeratu, albergarse en la casa; etxeraño, hasta la casa; etxeruntz, hacia la casa.

 

 

Materia: consonante M

Sonido que representa a la tierra o mineral, y que oimos siempre que estamos en el interior de la tierra, en una cueva, tunel o lugar aislado de los sonidos directos del mundo exterior.

Esta consonante hace referencia a todo aquello que es pasivo en la naturaleza; a todo aquello que espera ser fecun­dado o vitalizado por el factor activo. Es el factor que va a fijar la energía, produciendo la vida y la evolución. Cuando en nuestros juegos infantiles poníamos a rodar, el trompo, quedando éste girando sobre si mismo, pero sin traslacion, o solamente con el movimiento de rotacion sobre su eje, decíamos que el trompo estaba "jota ma", indicando que estaba dominado por ma (yo [jo moderno] es pegar). No se puede expresar mejor al principio que es, en si, estático e inactivo, mientras no es fecundado. Ra, es el principio activo solar; y, Ma, es el pasivo y magnetico en las mitologias. Es la Madre Cósmica que en los Vedas es llamado: Nada; la Voz del Silencio o el sonido insonoro, o aquello que es el sonido, pero que todavía no suena, puesto que no ha entrado en accion. Es el Infinito que medita antes de empezar la Creacion y la formacion del espacio. Es el estado estático de la esencia creadora. Por ello: cuando la frase "jota ma" era pronunciada por los labios infantiles (en Zarauz, Guipuz­coa), se rememoraba este hecho, conservado en los vascos y vascas a traves de la evolucion. Ma es el poder vital terres­tre que, fecundado por el Sol, produce la evolucion. Tal idea expresan las palabras Mari y Mai, diosa de la Tierra, simbolo del magnetismo terrestre, que fija y cataliza el rayo solar, formando la base de la vida a traves de la biokimika de los minerales. .  .

 

Mai, mesa; magal, regazo; mail, escalon y grada; maite, querer; makal, flojo; makil, estaca; makur, encorvado; malu, martillo; mando, mula; mats, uva; me, delgado y sutil; mear, estrecho; mea zulo, galeria de mina; men, facultad y energia; mende, autoridad y dominio; miin, lengua; min, dolor; mindu, amargar; minge, mudo; mota, casta y clase; motail, mala casta; mote, brote y yema; muga, limite; muge, infinito (sin limite) ; mun colina; murritu, despojar; murritz, pelado; musu, cara; mutil, mozo; mutur, hocico.

Consonantes activas:

 Actividad inmatcrial: Z, S

  Actividad material: B, P, F

 

Activas inmateriales: consonantes Z, S

Fonema que imita el sonido producido por la chispa eléctrica o rayo. La consonante S es el mismo sonido algo mas silbado. Su significado es el de una energía en actividad, y se aplica a la energía y a la vitalidad del ser humano, pero consideradas como energía, como energías que pro­duciran la fuerza muscular, la fuerza vital y la energía que circula por los nervios. Por ello son inmateriales.

 

La palabra zain (nervio), nos dice en su etimología: hacer (in) energía (za), o lo que da a za. Y sabemos que la energía que circula por los nervios es de naturaleza eléctrica. Con significados semejantes tenemos las voces zal (brioso), Zalkor (excitante) y zar (patriarca), que en su etimología nos dice: el poder (ar) de la energia (za). La palabra zail (duro) es: il (poco) za (energia). Lo mismo encontramos en Zain-il (apático)

 

La consonante S hace referencia a la energía vital, diferenciandose asi de la consonante Z, que hace referen­cia a la energía nerviosa.

 

Las voces que comienzan con la consonante S hacen referencia a la energía vital. Tenemos asi las palabras: sendo (vital), sendatu (sanado), senide (parien­te), senar (marido), sortu (aparecer).

 

Las etimologías de estas voces son las siguientes: Sendo (vital). Do o duna (el que tiene) sen (la vitalidad).

 

-Sendatu (sanar). Es sendoa artu; o sea, artu (tomar) sendoa (la vitalidad. 

 

-Senide (pariente). Es sen kide; o sea, kide (con igual) sen (vitalidad), que equivale a consanguineo.

 

-Senar (marido). Ar (poder de) sen (vitalidad) o poder de vitalizar o en este caso, poder de fecundar.

 

-Sortu (aparecer). Tu (hacerse) sor (energia vital). Hace referencia al cuerpo vital y al desdobla­miento.

 

 

Activas materiales: Consonantes B, P, F

Es la onomatopeya de la actividad de la lava o barro volcánico quo hace bor-bor, o produce el borbotón y hervir del agua o barro. Las consonantes P y F, son sonidos derivados de la primera, como sonidos dobles o más fuertes. El significado de este fonema es de actividad material.

Una de las voces raices básicas de la lengua basca es la composición Bel, que encontramos en las palabras ya explicadas en el capítulo anterior y en las siguientes voces: Belar (hierba), belaun (rodilla, generación), belari (oreja).

 

La etimología de estas palabras es la siguiente:

-Belar (hierba). Ar (poder de), bel (materia viva). Hace referencia a la vida vegetativa.

 

-Belarri (oreja). Arri (piedra), bel (vida vegetativa). Se refiere al cartílago de la oreja, o los tejidos en­durecidos o petrificados.

 

-Belaun (rodilla, generacion). Aun  (monte), bel (vitalidad). Monte o promontorio de la vitalidad. Se refiere al punto saliente que forma la rodilla. Y el hecho quo tambien signifique generación, se refiere a la biokímika del cuerpo humano.

 

Esta raiz bel la encontramos en otras lenguas con el significado de energía material o materialidad abundante o gigante, pues la palabra belask (pelaskos), los antiguos pelasgos. Belaskez, belakua, beragua, beltsebú y Luzbel, tienen una raiz afín a todas ellas que es Bel a la que aña­dimos la raiz ask. Esta raiz ask significa mucho. Es un aumentativo. Lo que hace que la raiz bel tome el signi­ficado de Gigante, pues Belask es; mucha energia material o mucha materialidad. Y la semántica de Ask, es la siguien­te: as (vitalidad) K (es el abstracto). Lo que hace que la. vitalidad sea sin medidas fijas. Y además porque la sílaba As indica una vitalidad indeterminada, no limitada. Es lo contrario de Sa que es una vitalidad determinada en una persona o ser al que se le atribuye. (...)

 

Unos pueblos han tenido un dios al que llamaban Belo, que es lo mismo que decir «el dios vitalidad». Y en Zugarramurdidi era el Akerrar o macho cabrio, símbolo de la vitalidad y fecundidad en la iniciación de los jóvenes a la edad viril. Y otros pueblos han usado para sus ritos de iniciación el ciervo en vez del aker. Pero siempre es un símbolo de la vitalidad.

 

Uno de los nombres de Akiles era Bélida. Lo que quiere decir el gran luchador, el invencible, pues igual que la palabra latina Belum, hacer la guerra, hacen referencia a la aplicación de la materialidad o cuerpo físico o bel. Es decir, que luchar era para los antiguos aplicar el cuerpo físico y la fuerza vital.

 

La consonante B es una de las letras más usadas en la lengua basca y son numerosas las palabras que co­mienzan con esa letra. Asi tenemos las voces; bai (si), bat (uno), batu (reunir), baso (bosque), baso ura (agua del bosque), beatz (dedo), bular (pecho), bizkar (espalda), begi (ojo), belori (bazo), beso (brazo).

 

La consonante P pocas veces está comenzando pala­bra, y casi siempre esas palabras son onomatopeya. La consonante F es un sonido moderno en la lengua basca.   

 

P: Pa, beso; pagadi, hayal; paparo, buche; par, risa; pikortu, granularse; pikoa, higo; pilatu, amontonar; pipil, capullo; piport, granos; pitz, grieta.

 

 

Consonantes pasivas:

Pasivas inmateriales:N

Pasivas materiales: L, L(doble)

                                          

 

Pasivas inmateriales: N

 

Fonema educido del sonido de la consonante T, pero algo mas gutural que el. La consonante N es claramente pasiva cuando esta en principio de palabra. Asi; Nai (querer), indica un deseo en forma de petición, que encierra la idea de pasividad, ya que depende del consentimiento de otros para su realización. Es un deseo que no puede entrar en acción por si mismo.

 

Las voces nagi (perezoso), neka (cansancio), naro (piel), negar (llorar), nabar (os­curo), naaba (atolondrado), negu (invierno), nini (muñeca), llevan el significado de pasividad.

 

A la consonante N la encontramos al final de palabra haciendo de conjunción y en el gerundio de los verbos, por lo que adquiere una nota de actividad.

 

 

Pasivas materiales: consonantes L, L(doble)

 

Sonido educido de la R.  Fonéticamente es una cuarta parte de R, siendo la L algo más fuerte. Su significado se aleja mucho del de la R, pero cuando esta comenzando la palabra pues toma una nota de pasividad. Pero cuando esta cerrando la palabra, su significado ya es afin con la consonante R, igual que lo es su posición, ya que la con­sonante R nunca esta al comienzo de palabra. La conso­nante L al final de palabra es aumentativa, y en esa posición su significado es parecido al de las consonantes Tz y Ts.

 

La consonante L tiene un significado parecido con el de la consonante M cuando abre palabra. Asi, muchas de las palabras que hacen referencia al campo y a los minerales, empiezan con la consonante L.

 

Las palabras lur (tierra), lan (trabajo), landa (campo), leza (barranco), lokatz (barro), lore (flor), lara (silvestre), laar (zarza), landare (plantita),  hacen referencia al campo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Consonantes aumentativas:

Aumentativas materiales: K, G

Aumentativas materiales: Tz, Ts

 

 

Aumentativas materiales: consonantes K,G

 

Consonantes educidas del sonido que produce el gol­pear de algo hueco. Su significado es de cosa inmaterial o sin dimensiones fijas. Se refiere al hueco o a algo que es vacio o no ocupado por algun cuerpo denso. Nos dan esa idea las siguientes palabras:

 

Kutxa, que etimologica­mente significa, pequeno hueco, o pequeno (txa) hueco (ku); ke (humo), keriz (sombra), kabi (nido), kai (puerto), kuku (acecho), kuxkux (espiar), kolko (seno), Kaiku (cuenco), Kako (gancho), Koska (abolladura), Kutxa (arca), Kankarro (cacharro), Kankar (cabeza), Kapel (boina), Karakel (caracol).

 

La consonante G, es fonéticamente la mitad de la an­terior. El sonido de la K es el doble del sonido de la G. Las palabras gogo (espíritu, pensamiento), goi (arriba), gar (llama), gari (trigo), gatz (sal), gain (alto), expresan esa idea inmaterial, sin dimensiones fijas, como aprecia­ción mental o sensitiva del hombre. La consonante G es inmaterial con respecto a la K, que expresa una idea más material.

 

 

Aumentativas materiales: Consonantes Tz, Ts.

 

Son aumentativas numerales. Estan formadas por la unión, de dos sonidos simples, indicando que lo simple o la unidad, la consonante T puesta en acción por la consonante Z y la consonante S, produce la idea de can­tidad, puesto que la idea de cantidad, que es abstracta, el humano la educe a traves de la acumulación de uni­dades. Ambas consonantes compuestas, nos dan la idea de aumento o acumulación y son prefijos característicos en la lengua basca.

 

TS: Se usa solamente como sufijo abundancial, así: azi (semilla), azitsa (granero); o arri (piedra), arritsa (pedregal).

 

TZ: Muy pocas palabras empiezan con esta consonante, y casi todas son onomatopeyas. Como sufijo, indica acción, y es abundancial, así: yayo (nacer) y yayotz (nacimiento); lar (zarza) y lartza (zarzales); tzin-tz-arri (cencerro).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Consonantes diminutivas:

Materiales: T, D, X, Tx, N.

 

El sonido de la consonante T esta educido de la ono­matopeya de la gota de agua que cae sobre la roca, siendo el sonido de la D, algo mas suave que el anterior. Su significado es de cosa menuda y de poca importancia. Así, en la lengua basca, gota de agua es “tantan”, voz que es claramente onomatopeya.

 

Muy pocas palabras comienzan con estas consonantes, siendo casi todas, voces que imitan los sonidos naturales. Las silabas Di y Ti, son prefijos numerales caracterís­ticos en la lengua basca, y según la ley de oposición, tienen un significado contrario al que indican cuando van al principio de palabra.

 

Las consonantes D y T son diminutivas y expresan co­sas menudas o de poca importancia, cuando comienzan las palabras. Pero al encontrarse en su final, formando las silabas Di y Ti, tienen significado aumentativo, debido a que la unidad representada por la D y T, ha sido agrupada formando cantidad.

 

D: Danga, golpe (onomatopeya); dardar, temblor; deitu, llamar (hacer ei!); dindil, colgar; dirdira, brillar; dizdiz, resplandor. Casi todas las palabras que empiezan por D son onomatopéyicas.

 

T: Takateko, latido; tantan, gota; tatar, menudo; titi, teta; tontor, montículo; totorriko, en cuclillas.

 

-Las consonantes X, Tx y Ñ, son sonidos derivados, los dos primeros, de la S y de la T, siendo el sonido de la Ñ, el que corresponde a la N doble. Originalmente, este fonema parece euzkériko y su escritura en el erdera (castellano), deriva de la lengua baska, ya que las con­sonantes dobles se escriben en euzkera con una raya o acento encima de la letra. El significado de estas tres consonantes es siempre diminutivo cuando abren palabra.

 

X:  Xaal, ternero; xaar, viejecito; xamur, tierno; xe, menudo; xirola, silvo.

 

Tx: Txabol, choza; txala, ternero; txe, menudo; txilbor, ombligo; txindi, chispa; txitxi, vianda y carne; txitxil, pene; txotxa, brizna y ramita.

 

Ñ: ñabar, abigarradito; ñaño, enano o pequeño de estatura; ñekato, muchachita.

 

 

-Analizando las consonantes, hemos repetido cons­tantemente, que tienen un significado determinado en su origen, ya que son la expresion simbólica de una idea, y esta siempre tiene un contenido.

 

Hemos dado casi siempre a la consonante una pola­ridad, ya que toda cosa existente en el mundo de tres dimensiones, lo primero que debe hacer es definirse y caracterizarse.

 

Hemos tratado de explicar el origen de la idea, que arranca a través de la reproducción del campo magnético de los seres o izena. O también imitando una onomatopeya.

 

El izena de las cosas, es el sonido abstracto o anímico y de animación o lo que da vida. Es el alma de las cosas. La onomatopeya es el sonido concreto o físico y ma­terial del ente. Primero el azti basco educe el sonido par­tiendo de la vibración o de una onomatopeya. Luego, edu­ce el significado de ese sonido a través del trabajo, acción y cualidades de ese ente o fuerza de la naturaleza. El sonido o fonema y el significado se suceden y persiguen. Son formas diferentes en su expresión. El fonema es ex­presión fonética y el significado expresión mental.

 

Y el hablar de nuestros aitonas (abuelos) era una comunicación con la naturaleza. Y su vida consciente, una reproduccion de la naturaleza. Y de esta forma, el humano es la misma naturaleza, pero en estado de consciencia (...).

 

El humano mide las cosas a través de la fórmula, mediante el fonema, mediante la imagen mágica o dibujo. Tal es el significado de las pinturas de nuestras cuevas. Y hemos sido bien burros, pues llamamos salvajes a aquellas gentes. Y si reconocemos nuestro error es porque nuestra cultura esta dejando de ser limitada.

 

 

 

 

3) ESTUDIO SOBRE LAS VOCALES

 

Las vocales representan el factor abstracto de las lenguas, pues mediante ellas fijamos la vibración de las consonantes, dándoles la forma precisa que dicta la mente y conciencia del ser humano, y por ello son un factor mental y también una abstracción. Las raices de la lengua euzkérika se forman de la manera siguiente:

 

Y expondremos un ejemplo que es la forma que sirve de metro en la formación del hablar euzkeriko.

 

El significado de las vocales, es, en su esencia, el siguiente, puesto que en el uso muchas veces degenera por pasar la lengua a ser del dominio público, y perderse a traves de los siglos la idea original que fue madre de la lengua:

 

La vocal A, indica el factor activo de la naturaleza. Sig­nifica fuerza y la raiz que la caracteriza es Ar; macho en euzkera. Está en relación con el plexo solar.

 

La vocal E, indica el factor pasivo de la naturaleza, y la raiz que la caracteriza es Em (eme), hembra en euzkera. Está en relación con la tiroides.

 

La vocal I, indica una dimensión: la de penetración o pro­fundidad en lo que es espacio. Y es asi que aquel que posee el poder de penetrar en la densidad, la anula, situándose auto­máticamente en una Cuarta Dimensión, que es la dimensión de la Conciencia. Por eso cuando el hombre sea un ser Ple­namente Consciente, estará en una cuarta dimensión. La raiz que lo caracteriza, es iz; luz y principio vital, o agua (las aguas o esencias vitales en que se produce la vida, segun las mitologías). Está en relación con la pituitaria.

 

La vocal O, indica otra dimensión: la altura; y la raiz que lo caracteriza, es Ortz; el cielo o boveda celeste. Está en relación con el corazón.

 

La vocal U, indica otra dimensión: la longitud o lo bajo y lo hueco, y la raiz que la caracteriza, es Ur (uri), sitio habitado, población, que con la consonante L, que indica pasividad o carencia, forma la palabra, lur: tierra o sitio donde vivían. Está en relación con el sacro-coxis.

 

Por lo tanto: uniendo la vocal con la consonante se for­man todas las palabras que expresan la idea completa, pues unimos lo material con lo inmaterial, formando la creacion viviente y activa, y al ser humano abstracto-concreto.

 

Esta es la formacion caracteristica del idioma euzkaro:

 

Ats = aliento. Etimologicamente, abundancia de a, poder vital.

 

Etz=relajarse (de etzin, hacer etz o tumbarse): abundancia de e.

 

Itz = palabra. Abundancia de i (indica mucha penetra­cion). 

 

Otz=frio. Abundancia de o (mucha altura y cuanto mas alto, mas frio).

Utz=vacio. Abundancia de u (mucho de lo bajo, y falta de lo vital.)

        Resumimos lo dicho, asi:

A: poder activo (+), fuerza; (Sugaar).

E: poder pasivo (-), suavidad; (Mari).

I: una dimension: la profundidad en el Espacio.

O: una dimension: la altura.

U: una dimension: la longitud.

Dirigiendo la fuerza (a) conforme a la Ley Natural (e), lograremos penetrar en el Tiempo (i) a traves del espacio (0-U).

Con la vocal i comienzan las palabras que indican accion humana:

Iaio: nacer.                                                    In: hacer,

Iainko: Dios.                                                Il: morir.

Io (jo): pegar.                                                Igo: subir.

Esta construcción es natural, pues el hacer del ser humano está determinado por su pensamiento y debe manifestarse como palabra a traves de la vocal i.

Las lenguas humanas estan formadas asi: las consonantes son lo concreto; las vocales, lo abstracto. De la misma forma, el ser humano es materia e idea; concreto y abstracto; Tercera y Cuarta Dimension.

 

 

La bipolaridad o energia vital activa y pasiva: A, E

La vocal A  es la polaridad o fuerza vital activa. No es la fuerza material activa de la consonante B. Es una fuerza vital activa y creadora, que se reproduce a si misma y se multiplica. La vocal E, es la polaridad pasiva. La vocal A es masculina. La vocal E es femenina.  .

 

La vocal A: la vocal A, indica en la lengua basca, una fuerza activa. Es la vocal positiva y masculina. Si la unimos con la consonente R (doble), nos da la idea de una energía activa y positiva. Ar significa, macho. Su etimo­logía es: energía (rr) positiva (a), indicando que el hombre posee la energía solar fecundante. La raiz Ar es muy fre­cuente al final de palabra, con el significado de «poder de». Asi, izar (estrella), senar (marido), indar (fuerza), Zar (patriarca).

 

-Izar (estrella). Ar (poder de), iz (luz).

 

-Zidar (plata). Ar (poder de), zi (luz materializada) es luz o energía mineralizada en oposición con Iz, que es luz no atrapada o no catalizada.

 

-Indar (fuerza). Ar (poder de), in (hacer). La posibili­dad de acción esta en la fuerza disponible. La consonante d es eufónica.

 

-Zar (patriarca). Ar (poder de), za (energia nerviosa) o energia catalizada en los nervios.

 

Zar traducido como patriarca quiere decir, que se consideraba sabio y patriarca al hombre que ya sabía actualizar su energía nerviosa y podía actuar con el con­trol de su magnetismo y energía vital.

 

La palabra Zar, no significa viejo. Viejo en la lengua basca es Xar, de Xe (poco o menudo), ar (poder). Se refiere a la falta de fuerzas en el hombre anciano o viejo. Con esta palabra ha pasado lo que con otras muchas, pues la idea de sabio y anciano van siempre juntas. Es anciano, pero por otro motivo: lo es porque ha vivido mucho, ha aprovechado bien su tiempo en otras vidas, consiguiendo sabiduría. Ese hombre es sabio y viejo en el tiempo.

 

La raiz Ar, usada como sufijo, da a la palabra un significado de una energia activa. Pero la raiz cambia su significado al cambiar de sitio, y estar al principio de palabra, o como prefijo.

 

La raiz Ar, usada como prefijo, toma el significado de una abstracción o apreciación mental humana. Asi, laguntar significa poder del amigo: encierra la idea de amigo íntimo y sin paliativos. Pero urlagun significa amigo del poder o despota. Arrerio significa criminal. Argaldu, enfermo.

 

La raiz Ar es, pues, negativa inmaterial, en principio de palabra y positiva material al final de palabra. Es la ley de oposición.

 

 

La vocal E: la vocal E es la polaridad pasiva. Es femenina. Asi eme (hembra) o pasividad (me) suave (e), indicando que no es la polaridad activa, sino la recipiente. (...)

La movilidad y sensibilidad y su opuesto: O, U

La vocal O, nos da la idea de altura, movimiento y sensibilidad. Tiene las características determinantes del reino animal. La vocal U, nos da la idea de profundidad y falta de movilidad. Tiene las caracteristicas del reino mineral y vegetal.

 

 

La vocal O: esta vocal, nos da la idea de altura y mo­vimiento. Asi otz (frio), es Tz (abundancia) o (altura); Ots (ruido), es Tz (abundancia) o (movimiento). Or (ahi) es r (fuerza) o movimiento, indicando que una cosa cuan­do se movía era vista. Las palabras bola, bolada, borobil (redondo), bol-ibar (molino), nos dan idea de algo que se mueve, y para ello o es redondo en sí, como en bolibar, o da vueltas sobre si mismo en redondo para poder seguir su movimiento.

 

La vocal U: esta vocal, nos da la idea de profundidad e inmovilidad. Asi, Ur tiene el significado de energia (rr) U (mineral). Es la tierra donde vivían, que ahora se ha convertido en la voz Uri, que significa pueblo. Ur es el sitio o tierra donde vivían. Es la cueva o habitación con la comarca circundante.

 

Diferenciamos esta raiz con Ur (agua), con erre sen­cilla, teniendo en cuenta que la vida empieza en el agua y que popularmente el uso las confunde.

 

La raiz Ur tambien se refiere al cuerpo humano o a la carne, y asi urratu (rasguñar) indica esa semejanza. Ur es, pues, el mineral en general y la biokímika humana. La vida empieza en el agua. Esta en el ácido nucleico.

 

Y de la raiz Ur, con el significado de energía o vida en el mineral, se forman las siguientes palabras, también con un significado afín. Así, añadiendo a la raiz ur una L, formamos la palabra Lur (tierra), que añade a la raiz una nota de pasividad con la consonante L. Y anadiendo a Lur una E, formamos la palabra Elur (nieve), o tierra que es debil o sin cuerpo estable.

 

La raiz Ur es una de las voces basicas de la lengua. La palabra Aur (niño) está formada asi: a (fuerza activa), ur (en el mineral), o la fuerza que se hizo carne o se materializó y nació o apareció. En basco asaldu (apare­cer) proviene de asal (pellejo). Es decir, que nacer es tomar pellejo o mineralizarse que tambien es Aur.

 

Con la raiz Ur (agua) formamos la palabra eur, que se traduce por agua suave o desmenuzada. Y anadiendo una I formamos la palabra Euri (lluvia), que nos dice: E (suave) ur (agua) i (que penetra). Y la palabra Europa, puede proceder de la palabra Euriopa, que seria un pais e region asi llamado porque ofrece (opa) agua (euri), o Europa sería segun la composición de la lengua basca un continente que ofrece o tiene abundante agua.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La inteligencia o penetración en lo que es denso: I

La vocal I, nos da noción del pensamiento. Hace re­ferencia a la inteligencia, que educe las leyes existentes en la naturaleza, y determina la acción de los cuerpos den­sos. Tiene características del reino racional y del ser humano.

                

La vocal I: esta vocal, nos da la idea de cosa penetran­te y de inteligencia. Asi, la voz Itz (palabra) nos dice: tz (abundancia) I (de penetraci6n). La palabra Iz (luz), es; z (energia) I (que penetra).

 

Que la vocal I representa a la inteligencia, se apre­cia muy bien en las palabras que son verbos bascos, ya que muchos de ellos comienzan con la vocal I. Y algunos de ellos son toda una composición de esa vocal. Asi te­nemos las voces Iaio, il, in, izan, iakin, ikasi, itxi, ibili, ipini, iritzi, iriki, ietzi, iaso... Y como el verbo indica la acción del sujeto, la sabia lengua basca nos enseña que el humano, ser racional, está impulsado a la acción por un pensamiento previo.(...)

 

En la lengua euzkalduna el comienzo de palabra o frase es de significado inmaterial o mental, y el final de palabra es material. Por ello, las finales y sufijos usados en el euzkera, son los que dan significado a la frase de sentido material. Y es por ello que el verbo basco va al final y cerrando la oración, pues indica la acción del sujeto en el plano material.

 

En la composicion de la sílaba, si la vocal cataliza a la consonante, el significado es material, ya que la vocal da la nota de individualidad a la consonante, la particulariza y fija. De un sonido que era onomatopeya, la con­sonante unida a la vocal, se convierte en algo aplicable materialmente en el mundo de la forma. La vocal infun­de la idea a la consonante, dentro del conjunto mental clasificatorio consciente.

 

Y si la consonante no es fijada por la vocal, se re­fiere a algo inmaterial o a una energía no cristalizada o condensada. Asi tenemos la palabra Izar (estrella) y su oponente zidar (plata), que hace referencia a la luz plateada de las estrellas. Azkar (inteligente) y zakar (tor­pe) presentan esta doble oposicion en su formación y en su significado. Y ambas palabras al llevar la letra Z deben referirse al aspecto intelectual del ser humano y no a la torpeza fisica.

 

Según esta relación de oposición, la palabra Izatu significa licuarse o iluminarse, y tiene su opuesto en la palabra Ziatu, quo significa helarse, solidificarse el agua y tambien mineralizarse.

 

La palabra Olaizola esta formada de la siguiente ma­nera: ola aitz ola. Significa, lugar de construcción de hachas de piedra. Ola, al principio de palabra es fabrica actualmente, y aplicado a esta palabra es redon­dear la piedra. Y el ola del final de palabra es un sufijo numeral que nos dice quo las fabricas son varias. Olai­zola significa lugar donde hay fábricas de hachas do piedra. Nuestros antepasados golpeaban o tallaban la piedra y la redondeaban hasta adaptarla a su mano para usarla como mazo o como proyectil. Y mas tarde, al pulir la piedra, si era claramente redondeada.

 

Y por ser la vocal la que fija el sonido de la conso­nante, es el motivo por el que en la lengua basca la con­sonante R nunca comienza la silaba, sino que esta al final. Si la consonante R abriera silaba tendria que ser catalizada y limitada por la vocal, lo cual es imposible en la lengua basca y en la práctica, ya que es un imposi­ble cientifico, puesto que la consonante R representa a la energía. Y la energía no puede ser atrapada o fijada, puesto que dejaría automaticamente de ser energía. La energía y el movimiento deben ser siempre libres y su­jetos solamente a la ley que las rige, para que sigan siendo energía y movimiento.

 

Científicamente esta claro que la energía no puede ser fijada o atrapada, ya que lo que nosotros fijamos o usamos en nuestra vida moderna son formas de energía o efectos de la misma. Y puesto que una ley natural no se manifiesta como ley, lo hace a traves de sus efectos, ya que la ley si se manifestara como ley se destruiría.

 

 

 

4) EL FONEMA ASPIRADO (H)

 

Actualmente las palabras que empiezan con la vo­cal I, se pronuncian como jota (j). Asi ian se pronuncia Jan. Iaio, Jaio. Esta sustitución incorpora el sonido gu­tural espirado a la lengua basca.

 

Este sonido que imitando a la jota castellana es espi­rado o efectuado como los demas fonemas expulsando el aliento, es un sonido gutural. (...)

 

El sonido de la gutural hache aspirada, es el anuncio de una nueva vocal que esta en relación con la apertura o desarrollo de un nuevo sentido inmaterial. Se dice que es una nueva vocal, ya que el fonema gutural aspirado acompaña a la dicción o discurso, intercalándose entre las sílabas y palabras como las vocales actuales. Pero esa intercalación obedece a una ley o una necesidad psiíquica, que va relacionada con el estado emocional del orador.

 

Y como es el sonido el que tiene contenido y como la letra escrita es símbolo representativo de un fonema, es por ello que en el euzkera toda letra escrita se lee. Y nada hacemos llenando de haches, colocadas a priori y por donde caen, nuestros escritos, si no las pronunciamos.

 

Ademas, en el euzkera no cabe ni puede haber una letra quo no tenga sonido, ya que es como poner algo que a la vez no esta. Y tambien porque al desconocer el origen de esa aspiración en el hablar, que se ha usado como un adorno en la dicción o algo eufónico, nunca podemos aplicarlo en la practica, salvo error casi seguro.

 

Desde luego que el sonido aspirado deberá ser incor­porado a la lengua basca. Se efectuará a través del tiem­po, y ningun académico o filósofo debe pensar que ello esta a su alcance. Lo hará el uso popular a traves de la evolucion natural en unidad con el ser de la naturaleza. El académico o filósofo debe centrarse en su propio de­sarrollo, pasando de una reflexión intelectual a una me­ditación contemplativa que le dará el saber intuitivo.

 

Los cambios que nosotros podemos efectuar en la lengua basca son modificaciones en forma, no de es­tructuras. No podemos alterar las ideas centrales y formativas de la misma. Debemos respetar las raices. Atacar a las raices es iniciar la destrucción de la lengua.

 

La lengua basca es una ciencia y con eso no se pue­de jugar caprichosamente. Estudiar la lengua basca es matricularse en una universidad. Es indagar en la sabiduría de la naturaleza, expresada en el mundo de tres dimensiones a traves de la palabra, el habla y las lenguas. El fonema de la hache aspirada es un sonido que esta en todas o con la mayoría de las lenguas mundiales. Es un sonido como los otros, pero que por ser de gran valor consciente sensitivo ha perdido en la actualidad su sig­nificado al irse confundiendo las lenguas, dando lugar a las lenguas modernas, que ya no pueden explicar el origen o significado de las cosas.

 

El sonido aspirado es un fonema parecido a una ga y tiene relacion con la aspiracion o toma de aliento. En su origen es una representación del aliento universal o energía de vida, por ello que es aspirada y muy emocio­nal. Está en relacion directa con el estado emotivo o emo­cional del individuo que habla o narra algo con una carga emocional afín con el hecho narrado. Es así un sonido libre y no puede estar sujeto a reglas fijas. Se usa según el momento y segun sea la expresión individual del momento. Ese es el gran valor del fonema aspirado. Ademas, hemos dicho que es el anuncio del desa­rrollo de una nueva vocal. Y ese es el caso y la esencia del sonido, puesto que al ser una vocal que anuncia la contemplacion a traves de la intuicion y desarrollo sen­sitivo, estamos ya en el mundo individual e inmaterial, donde las leyes y reglas materiales que rigen a las len­guas, desaparecen. Se puede poner o no poner la hache aspirada escrita como una letra, pero nunca se puede materializar y atornillar a algunas palabras con esa letra, porque la usamos en forma contradictoria a lo que es su origen y significado.

 

Y puesto que ese fonema convertido en una letra no es nada mas que un símbolo como todas las demás letras, cuando lo importante es el sonido aspirado. Procederemos con supina torpeza si nos quedamos con la letra y el símbolo y olvidamos su significado y fonema. Eso es como pasa con muchas ideas sin contenido. O es comerse la cascara echando la pulpa.

 

El sonido aspirado ya es una letra muda en el latín clásico. Asi tenemos la palabra homo. Pero si pensamos que al llegar la escritura, atribuida a los fenicios, al comenzar a escribirse la lengua latina, cada fonema debía representarse con una letra. Es decir, que si no hay fo­nema, no hay letra. Entonces, parece un contrasentido, el que pusieran o adjudicaran una letra a algo que no había. Se ve claramente quo existia un sonido al que adjudicaron la letra hache, y que luego, al cabo del tiempo, el sonido cae en desuso, se va olvidando y se pierde, conservandose la letra hache muda como tes­tigo de algo que existió, como una vergüenza colgada a la conducta humana, que pierde con la mezcla sus me­jores enclaves con el mundo del consciente y memoria de la naturaleza.

 

Este sonido aspirado existía antes de la implantación de la escritura atribuida a los fenicios. Y la encontramos en el latin. Aparece en el griego. Esta en el fenicio con un sonido heth y existe en el cuneiforme usado en Su­meria. Aparece en la cultura de Ebla, donde es simbolo del aliento vital. Esta en la lengua hebrea con un sonido gutural fuerte, que corresponde al número cinco. Lo en­contramos en la lengua maya. Es un sonido universal. La aspiracion es simbolo del aliento universal, que va directamente a vitalizar al ser humano para que pueda actualizar su consciente en unidad con su carga sensitiva personal.

 

El sonido aspirado, nos dice quo todo lo que el individuo hace tiene valor, en cuanto que expresa una sensibi­lidad y una personalidad individual. Toda la vida del individuo esta condicionada por sus impulsos afectivos y sentimientos, que en el caso de la hache aspirada se canalizan en funcion del discurso o narración y habla del individuo.

 

El sonido aspirado es un sonido gutural y lo que mas se acerca o se asemeja a el es el sonido ga cam­biando de vocal. Ademas de la lengua basca, la letra Ga se usa muchas veces como eufonica y es una de las apli­caciones apuntada por R. M. Azkue en su diccionario. Asi decimos indistintamente en la lengua basca, eon y egon (estar), ein y egin (hacer). Es lógico pensar que la aspi­ración se convirtió a través del tiempo en ga en unos casos y se hizo muda en otros al perder su sonido. Y asi podemos decir muy bien o escribir muy bien ein y egin, o tambien ein, ehin. Y egon equivaldría a ehon, puesto que la aspiracion de la hache nos daria el sonido ga.

 

El sonido aspirado al ser emocional y de uso libre es el motivo, o asi lo parece, de que en el euzkera fuera usado como letra en la escritura por algunos. Se ve que no era imprescindible en la escritura como lo son los demas fonemas y letras. De ello se desprende que tenía un valor u origen diferente al de las demas letras y que representaba, algo más que una idea del plano material. Y que el valor y origen de este fonema, es el que se deriva de su estudio, a traves de las culturas antiguas.

 

El fonema aspirado, es de uso libre y no puede estar sujeto a reglas fijas. Su uso depende del estado anímico y emotivo del individuo, lo que convierte al fonema aspirado, en un sonido sagrado, que esta en relación di­recta con el desarrollo humano.

 

El sonido gutural aspirado es el anuncio de la aper­tura de un nuevo sentido anímico en relación con la inte­ligencia. Es una nueva vocal. Representa el desarrollo de un nuevo centro etérico y de la clarividencia. Lleva a la persona a otra dimensión. Incorpora a su vida otra vibración y, por lo tanto, un nuevo sonido. Este nuevo centro ha sido llamado: «el ojo psíkiko», «el ojo de dios», «el tercer ojo», «el ojo del profeta»... Esta en relación directa con la glandula pituitaria en su unión con la glándula pineal, con el consciente humano, con la imaginación y con el intelecto. Su desarrollo producirá el ser humano contemplativo.” Imanol Mujika. “Iainkoa”

 

 

 

 

Para entender la “Sorgin Taula”

 

Cuadro extraído de “Origen y desarrollo del lenguaje”. Felix Zubiaga.